El proyecto precisará de una inversión de 450 millones de euros y generará 150.000 empleos a partir del 2008 El Consejo de Ministros de Transportes y Telecomunicaciones de la Unión Europea (UE) aprobó ayer la creación de un sistema de satélites de navegación europeo que competirá con la red GPS de EE.UU.
26 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.El reto, que tendrá enormes repercusiones civiles, políticas, económicas y militares, es conocido como el proyecto Galileo. La puesta en marcha del plan exige a corto plazo una inversión de 450 millones de euros (74.800 millones de pesetas). Cuando entre en funcionamiento, en el 2008, generará unos 10.000 millones de euros al año y 150.000 empleos, de los que un 5%, aproximadamente, se ubicarán en España. Los treinta satélites que formarán el sistema Galileo serán la alternativa civil y militar al GPS estadounidense, la única opción tecnológica disponible en estos momentos. El ministro Francisco Álvarez Cascos, como presidente de turno del Consejo de Transportes, ha sido el encargado de sellar un pacto que permanecía bloqueado desde hace quince meses por Alemania, Austria, Dinamarca, Gran Bretaña, Holanda y Suecia, bien por motivos geopolíticos (en el caso británico), o bien por razones económicas (según planteaban las autoridades alemanas y holandesas). Alemania cede Durante el debate celebrado ayer en Bruselas, el empecinamiento de los representantes de Gran Bretaña, Dinamarca y Holanda hizo aguas. Alemania, el único «gran socio» de la UE que se oponía a Galileo, dio su brazo a torcer tras reconocer que las prestaciones de este sistema reportarán beneficios de todo orden. A partir de ese momento, el frente de bloqueo se descompuso. Los emisarios de Tony Blair, no obstante, se aferraron a sus «obligaciones» pro-estadounidenses y abandonaron la reunión maldiciendo el parto de Galileo. El consorcio que pondrá en marcha el proyecto contará con el apoyo financiero del Banco Europeo de Inversiones (BEI) y, en principio, será liderado por las firmas Eutelsat, FDC, Hispasat, Indra, Konsberg-Seatex, Septentrio, Telespacio y Thales. La sociedad encargada de diseñar y hacer realidad la infraestructura del sistema no reportará beneficios, pues actuará a modo de impulsora y las empresas implicadas en el proyecto serán compensadas de forma indirecta (bien vía fiscal, o bien obteniendo apoyos financieros para proyectos de interés público). El pasado día 18 de este mes las firmas impulsoras del Galileo suscribieron un protocolo que ha sido política e institucionalmente crucial. Si las compañías antes relacionadas no se hubieran comprometido jurídicamente en el proyecto, el Consejo de la UE no hubiera podido dar luz verde a Galileo porque, al margen de voluntades políticas, la Comunidad carece de sostén presupuestario y financiero suficientes para afrontar proyectos como Galileo.