Análisis | La salida a Bolsa del buscador de Internet más famoso del mundo Los analistas esperan que el debut bursátil de Google, volarada en 20.000 millones de dólares, suponga el inicio del resurgir del apetito de los inversores por los denostados valores tecnológicos
01 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Google calienta ya motores para su estreno bursátil, una operación largamente deseada por los inversores de medio mundo y con la que los accionistas del buscador de Internet más utilizado del planeta esperan obtener, en una primera fase, 2.720 millones de dólares (unos 2.300 millones de euros). Y los inversores no son los únicos que esperan con impaciencia. La salida a Bolsa de la compañía se ha convertido también en uno de los acontecimientos más esperados por los empresarios del Silicon Valley californiano, donde nació la firma, y por los operadores, que confían en que la operación suponga el resurgir del optimismo que reinaba en los mercados bursátiles a finales de la década de los noventa, en pleno boom de los valores tecnológicos. Algunos analistas afirman incluso que Google está a las puertas de convertirse en el símbolo del repunte de Internet tras la crisis ?desatada en el 2000. No en vano, el valor de la compañía puede rondar los 20.000 millones de dólares y la suya será, además, la mayor salida a Bolsa en este sector desde la hecatombe de los valores puntocom .? Con su salida a Bolsa, la compañía se ha visto obligada a desvelar, por primera vez, su secreto mejor guardado: el estado de sus cuentas. El buscador siempre ha evitado hacer público cualquier dato que pudiera dar una pista sobre su situación financiera. Y las cuentas muestran un constante aumento en ventas y beneficios desde 1999. Ese año, la empresa ingresó 220.000 dólares. En el 2003, las ventas superaron los 961 millones de dólares. Google?perdió en 1999 algo más de seis millones de dólares. El pasado año, ganó 105 millones.? Aunque con su salida a Bolsa estará expuesta a mayores presiones para dar beneficios, sus creadores, Larry Page y Sergey Brin, de 31 y 30 años, respectivamente, han señalado que mantendrán el espíritu de independencia que ha marcado a la empresa desde su nacimiento, en un garaje de Menlo Park, en el californiano Silicon Valley, en 1998. Peculiaridades Así, Google no informará sobre sus ganancias cada trimestre, tal y como usualmente hacen el resto de las compañías. «Un equipo de dirección distraído por objetivos a corto plazo es tan inútil como una persona a dieta que esté pesándose cada media hora», señalaron los fundadores de la empresa en una carta que acompañaba a los documentos entregados esta semana a las autoridades bursátiles estadounidenses. Estos informes ofrecen interesantes pistas sobre una empresa que hasta ahora se ha caracterizado por su secretismo. Así, por ejemplo, se ha podido saber que el sueldo anual de ambos fundadores es de 150.000 dólares, respectivamente, mientras que el presidente ejecutivo, Eric Schmitd, gana 250.000 dólares al año. Para mantener la independencia de Google y asegurarse su control, sus creadores no sólo retendrán la mayoría de acciones con derechos políticos, sino que, además, han llenado de claúsulas antiopa sus estatutos y han trasladado la sede social a Delaware, cuyas leyes protegen a las compañías frente a opas hostiles. Pero las innovaciones de Google no terminan ahí. La fórmula elegida por la empresa para salir a Bolsa también resulta sorprendente. La idea inicial de la compañía es que el precio de la oferta se determine a través de una subasta previa, quizás a través de Internet, para permitir al público en general tener la oportunidad de comprar sus acciones antes de que la compañía empiece a cotizar en Bolsa.