La crisis turística obliga a tirar los precios para salvar la temporada

Lucía G. Barreto REDACCIÓN

ECONOMÍA

La competencia de destinos más económicos como Croacia o Turquía daña al sector español Los cambios de hábitos y la sobreoferta hotelera, principales causas del problema

25 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

TÚNEZ 396 EUROS. Lo ofrece la compañía Halcón Viajes. Incluye avión y estancia en hotel de tres estrellas en régimen de alojamiento y desayuno. EGIPTO 372 EUROS. La oferta incluye tres noches en crucero por Guizá y cuatro noches en hotel de categoría estándar en El Cairo. Es de Viajes Iberia. MALTA 399 EUROS. Lo oferta la compañía online Edreams. Incluye estancia en hotel de tres estrellas durante siete días en alojamiento y desayuno. LA TOJA 259 EUROS. Estancia durante dos días en el nuevo balneario de cuatro estrellas. El régimen es de media pensión. Dispone de club de golf. Por vez primera, agosto, el mes más caro para viajar, se ha visto salpicado de gangas. La débil demanda (en el inicio de la campaña la ocupación hotelera cayó un 11%), la sobreoferta hotelera, junto con el cambio de hábitos a la hora de viajar y la inestabilidad tras la guerra de Irak han obligado al sector turístico a adoptar esta medida para garantizar su supervivencia. Agencias de viajes, tour operadores, mayoristas y hoteleros coinciden en definir la situación actual como «insólita». Sin embargo, cada uno de ellos achaca la débil demanda -el revés sufrido supuso una caída en los ingresos de los empresarios de 8%, según Zontur- a factores diferentes. La Federación Española de Agencias de Viaje (Feaav) considera que «aún estamos sufriendo los efectos de la guerra de Irak». El año pasado por este motivo, los mayoristas realizaron poca oferta y la cubrieron toda. En consecuencia, este año, aumentaron el número de plazas, pero el mercado turístico no ha crecido tanto como habían estimado (en el 2004 se calcula que creció entre un 5 y un 6%). «Ahora quedan plazas vacantes que se saldan para no tener más pérdidas», comenta Jesús Martínez Millán, presidente de Feaav. El cambio en los hábitos es otra de las razones de la crisis. Barceló Viajes percibe caídas en la ocupación de las plazas hoteleras de los principales destinos receptores de turismo. «El veraneo de alquiler o en una segunda vivienda está sangrando al sector». En cifras reales se calcula que un tercio del total del turismo balear se corresponde con este nuevo hábito y que consecuentemente «deja libres unas 100.000 camas». Situación que confirman los datos de la Encuesta de Ocupación Hotelera, según la cual el número de viajeros aumenta más de un 3% en relación al año pasado pero disminuyen las pernoctaciones (un 1%) y la ocupación hotelera (un 3,9%). La empresa mayorista Pullmantur señala que la crisis en la demanda viene acechando desde la adopción de la moneda única. «España resultaba muy barata, pero ahora hay destinos más económicos como Croacia, Túnez o Turquía».