Las puntas de consumo se han incrementado en casi un 50% en apenas nueve años Tras la crisis del 2001, el sistema eléctrico dispone ahora de una cobertura del 10%.
15 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.Inicios del 2001. Una ola de frío azota la península Ibérica y pone al sistema eléctrico español al borde de una crisis. La escasez de agua en los embalses limita la producción hidroeléctrica y la falta de viento reduce casi a mínimos la generación de los parques. En ese escenario, las empresas y los hogares españoles incrementan el consumo de energía para hacer frente a la caída de las temperaturas, situando el índice de cobertura (la sobrecapacidad de generar electricidad de la que dispone el sistema para hacer frente a las puntas de consumo) en torno al 5%, una tasa peligrosa y al borde de lo que permite la ley. Cuatro años después de aquella crisis -las autoridades y las empresas no llegaron a admitirla como tal-, la situación parece superada. La entrada en activo durante el 2004 de varios grupos de ciclo combinado ha incrementado la capacidad de generación en torno a un 9% respecto al 2003, atenuando los riesgos de sufrir un apagón generalizado por esta causa. Sin ir más lejos, Carlos González Patiño, responsable en Galicia de Red Eléctrica (REE), explica que el nuevo máximo de consumo alcanzado el pasado martes, con 40.724 megavatios (MW), «se superó sin problemas», toda vez que el sistema disponía de otros 4.000 MW de potencia (un 10% más) para afrontar un eventual incremento del consumo. La ley establece que el sistema debe disponer de una cobertura de entre el 5 y el 15%, una tasa que comenzaría a cubrirse sin excesivos problemas con la puesta en escena de 4.000 MW procedentes de las centrales de gas de Levante y Andalucía. Poca predecibilidad El ciclo combinado está llamado a jugar un papel clave en el sistema eléctrico. No en vano, las puntas de consumo (el día del año en el que más electricidad se gasta) han crecido del orden de un 50% en nueve años, al pasar de los 25.357 MW de 1996 a los 40.724 del pasado martes. Los problemas de contar con la generación hidroeléctrica y eólica, en ambos casos dependen de las veleidades de la madre naturaleza , hacen que REE, el operador del sistema, precise de fuentes de generación más fiables, y es ahí donde aparecen las centrales de gas. Compensación La demanda de energía se ha disparado un 20% desde el año 2000, con crecimientos interanuales que han oscilado entre el 2,8 y el 6,7%. La tendencia al alza debería mantenerse en los próximos años, pero las previsiones de entrada en funcionamiento de nuevos grupos de ciclo combinado deberían compensar el repunte del consumo. El propio vicepresidente de Unión Fenosa, Honorato López Isla, planteaba esta semana la posibilidad de que el sistema eléctrico se encuentre en el 2007 con una sobreproducción de electricidad a partir de gas, pues ese año contará con unos 18.000 MW instalados, cuando la planificación energética prevé 13.000 en el 2011. En realidad, la sobreproducción, si es que finalmente se registra, podría centrarse exclusivamente durante esos años, ya que estas nuevas posibilidades de generación compensarían el previsible cierre de centrales de carbón por las imposiciones del Protocolo de Kioto. Otro de los problemas que se derivan de esta situación de alto peso del gas en la generación eléctrica es que se trata de una energía más cara, en palabras de propio López Isla. Por ello, y en lo que es una petición que todos los años reiteran las empresas eléctricas, el vicepresidente de Unión Fenosa, pidio un mayor incremento de las tarifas.