Abertis asegura que tiene capacidad para invertir unos 10.000 millones

La Voz COLPISA | BARCELONA

ECONOMÍA

Los directivos del grupo fusionado restan importancia al malestar del Gobierno italiano La empresa se prepara para afrontar nuevos proyectos en Europa y EE.UU.

24 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

«Una de las muchas y grandes ventajas de la fusión con Autostrade es el enorme músculo financiero de la nueva compañía». Así se expresó ayer Isidro Fainé, el presidente de Abertis y futuro copresidente de la multinacional que surgirá de su fusión con la italiana Autostrade. La firma, que tendrá un valor en Bolsa de unos 25.000 millones de euros, se convertirá en el líder mundial en gestión de infraestructuras. Fainé destacó que la futura empresa tendrá una capacidad de endeudamiento de entre 8.000 y 10.000 millones de euros, lo que le permitirá afrontar nuevas inversiones, sobre todo en Europa y Estados Unidos. Descartó problemas con el Ejecutivo italiano y subrayó que la fusión es «el primer ejemplo de una realidad europea» en el sector. Fainé, que compareció primero en Roma y más tarde en Barcelona para dar más detalles sobre la fusión, destacó que la unión supone la creación de un grupo líder que se servirá de la experiencia de Abertis y Autostrade para afrontar los mejores y mayores proyectos que surjan en el mundo. Junto a él estaba Gian María Gros-Pietro, actual presidente de la italiana y futuro copresidente de la nueva Abertis. Ambos ejecutivos recalcaron que la fusión ha sido un paso deseado por las dos compañías y estudiado desde hace al menos tres años. «Tenemos la misma forma de pensar e idéntica forma de actuar», aseguró Fainé. Gros-Pietro y Fainé insistieron en que la unión de Abertis y Autostrade abrirá nuevas oportunidades de negocio que nunca hubieran sido factibles para ninguna de las dos compañías de forma separada. «El objetivo es recoger el capital al coste más bajo, ser más eficaces, y poder construir obras a menor coste. Somos líderes en Europa y en un entorno de tanta competencia internacional y con algunas otras empresas moviéndose, si no hubiéramos dado este paso, alguien se nos hubiera adelantado», explicó Gros-Pietro. Compromisos Se refirieron también a los compromisos de inversión que ambas firmas tienen en la actualidad y que, apuntaron, se cumplirán a rajatabla. En concreto, la española -que hace apenas unos meses dobló su tamaño gracias a la compra de la francesa Sanef- desarrollará mejoras y obras en sus concesiones en España, Francia y el resto de los países en los que está presente, por valor de 4.000 millones de euros. Es menos de la mitad del montante que tiene previsto desembolsar en Italia Autostrade, que asciende a 10.000 millones. Algunos sectores próximos a la coalición liderada por Romano Prodi, que hace unos días ganó las elecciones presidenciales en Italia, han expresado sus dudas sobre la operación, que han llegado a calificar de «compra» y no de fusión. Fainé y Gros-Pietro restaron importancia a algunas voces que ya empiezan a hablar de diferencias con el próximo Ejecutivo de Roma. «Tenemos unos contratos de derecho privado con el Gobierno italiano que vamos a cumplir, no hay ningún problema», señaló el presidente de Autostrade. El consejero delegado de Abertis, Salvador Alemany, resaltó la importancia de convertirse en la primera concesionaria del mundo, con sede en Barcelona. Esa posición, dijo, permitirá al grupo acudir con una enorme ventaja a los concursos que surjan en el futuro. Una de las prioridades será la diversificación. Junto al negocio tradicional, la futura multinacional crecerá en otras actividades en las que la española ha avanzado hasta ahora algo más que la italiana como son, por ejemplo, las tecnologías o la gestión de aeropuertos.