El Ibex 35 consiguió salir de mínimos anuales y cerró con una caída del 1,18%
18 sep 2007 . Actualizado a las 00:20 h.La desconfianza de los mercados y el temor a que la crisis hipotecaria de EE.UU. y los problemas de liquidez en Inglaterra se trasladen a la banca española afectaron ayer de forma negativa a la totalidad de entidades financieras que cotizan en la Bolsa de Madrid, pese a los intentos del Banco de España por desmentir los rumores que llegaban desde Londres.
La autoridad monetaria salió al paso de las declaraciones del presidente del Northern Rock, Adam Applegarth, quien el pasado sábado había asegurado que tres bancos españoles también habían pedido créditos de urgencia al BCE para hacer frente a problemas de liquidez. En un comunicado, el organismo que dirige Miguel Ángel Fernández Ordóñez negó que ningún banco o caja español haya pedido financiación de emergencia. «Las entidades europeas, al igual que prácticamente todas las de la Eurozona, están acudiendo a las habituales operaciones de liquidez realizadas por el Banco Central Europeo en las últimas semanas, sin que esto suponga que atraviesen por ninguna situación de dificultad», afirmó la autoridad monetaria. En una entrevista en el diario The Independent, Adam Applegarth afirmó que «tres bancos españoles» habían acudido la semana pasada a un crédito similar al del Northern sin que «nadie parpadeara».
La intervención efectuada por el Banco de España a media mañana de ayer logró contener a medias la sangría bursátil que a primera hora sufría la Bolsa madrileña. Al cierre, el Ibex 35 consiguió salir de mínimos anuales y cedió un 1,18%. El sector más perjudicado fue el de la banca, salpicado también por un informe del banco estadounidense Citigroup que sostiene que la cotización de las medianas entidades financieras españolas está sobrevalorada en un 38%.
Lideró las pérdidas el Banco Pastor, que cayó un 9,69% y cerró en 10,63 euros (un 40% menos que en abril). Le siguieron Bankinter (-5,65%), el Sabadell, Banesto, Popular, Banco de Galicia, BBVA y Santander. Estos dos últimos, los dos más grandes, fueron los menos afectados, con caídas en torno al 2%.
Precisamente ayer el consejero delegado de la entidad, Jorge Gost, se dirigió por carta a todos los empleados para transmitir un «mensaje de tranquilidad». En la misiva, Gost explica que debido a la vocación comercial del banco, éste no tiene «ninguna exposición a créditos subprime» ni «carteras industriales que se puedan ver afectadas». Además, asegura que las necesidades de financiación mayorista para el 2007 «están cubiertas», lo que significa que el Pastor tiene «una posición de holgada liquidez».
Fuentes del Pastor justificaron la caída en Bolsa por el hecho de que el banco gallego es, de los medianos, el más pequeño del parqué, y en consecuencia el más volátil y el que más se ve afectado, para lo bueno y para lo malo, ante los vaivenes del mercado.