Las subcontratas ya están ejecutando cientos de despidos

Mario Beramendi y Laura López

ECONOMÍA

Algunas firmas recolocan a los empleados, pero el parón impide hallar alternativas

27 jul 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

El batacazo de Martinsa tiene consecuencias de largo alcance. Como si de una gran onda expansiva se tratara, sus efectos han llegado a gran parte del territorio de la geografía española. Las estimaciones iniciales apuntaban a que están en el aire 3.000 empleos de las subcontratas de la inmobiliaria. Y un primer cálculo no oficial, elaborado por los sindicatos, apunta a que ya se habrían producido unos mil despidos. «No debemos dar aún una cifra exacta porque no sería rigurosa, pero estamos haciendo los cálculos; solo en Huelva, por ejemplo, tenemos constancia de unas 120 personas que se han ido al desempleo, y el drama es que los que se van al paro no encuentran otras obras por el parón del ladrillo», explica Antonio Garde, portavoz de la Federación Nacional de Construcción de Comisiones Obreras.

MONTAJES MONCAMÁN

«Hemos echado a muchos»

Firma dedicada al negocio de la carpintería de madera en toda España, trabajaba para Martinsa en Huelva, Logroño, Tarragona, Valencia, Illescas, Aranjuez y Barcelona. Su portavoz, Ignacio López, confirma el despido ya de 11 trabajadores. «No nos ha quedado más remedio», explica apesadumbrado. En la gran parte de las obras en las que operaba ya se ha visto obligado a recoger el material.

FRANCISCO CARREIRA

«Estou a pasalo moi mal»

Propietario de una pequeña firma constructora de las inmediaciones de A Coruña, este hombre, que prefiere mantener su identidad real en el anonimato, estaba el pasado jueves en la urbanización de Martinsa en Miño. «Non teño palabras para expresar o que sinto: estou a pasalo moi mal», decía. El estallido de la inmobiliaria le ha dejado casi sin trabajo y se verá obligado a despedir a unas 12 personas. «¿E logo que vou facer? ¿Non despide o Estado aos seus traballadores cando non ten que facer, como así ocorreu na Fábrica de Tabacos? Pois eu terei que facer o mesmo, e teño empregados con hipoteca», aclara casi al borde del llanto.

PINTURAS CORUÑA

«Vamos apañando»

Con 40 empleados, es un proveedor clásico de Martinsa Fadesa. Aunque en un principio preveían una reducción de empleo -aproximadamente del 20% de la plantilla- su portavoz, Manuel Ares, aclara que no han despedido a nadie todavía. Trabajaba para la inmobiliaria en Barcelona, Logroño, Huelva y Valladolid. «Felizmente, hemos podido recolocar a unos 15 trabajadores de fuera en obras de aquí; nosotros, de momento, vamos manteniendo la carga de trabajo», dice.

JAVIER POMBO

No descarta despidos

Este empresario de Bergantiños se queja de la incerteza por no saber si va a cobrar lo que le adeudan. «É moi pronto para botar a xente fóra, hai que esperar a ver como está a situación despois do verán: Aínda que eu, por se acaso, xa avisei aos meus traballadores de que o despido non está descartado dadas as circunstancias», precisa Javier Pombo.

COINTER

«Nos hemos ido de Barcelona»

Braulio Suárez, de origen asturiano, es el dueño de esta empresa que trabaja con pladur. Transcurrida ya más de una semana desde la suspensión de pagos de Martinsa, el empresario se lamenta de que «ahora está todo muy parado no hay alternativas». La semana pasada, Braulio Suárez reveló a este periódico que ya había tenido que despedir a ocho personas. «Ya son quince los empleados que están en la calle», comenta muy entristecido.

ÓSCAR BARBERÍA

Se resiste a echar gente

Propietario de una firma de alicatados de Carballo, este empresario sostiene que «a situación está moi mal» y apuesta por «aguantar como se poida e tirar por outros camiños porque o despido é a última opción».

SERCONAL

«Ya he cerrado el negocio»

José Manuel Cuesta Torreiro, coruñés afincado en Granada, ya ha echado la persiana en Serconal, la empresa de revestimiento de suelo y albañilería que creó para trabajar con Martinsa en una urbanización de Tarragona. «Yo tuve que despedir a dos y las subcontratas con las que yo trabajaba, a unas 20 personas», dice. Y agrega: «Ya estoy buscándome trabajo apuntado en el paro, pero la cosa está muy mal en el ámbito de la construcción», argumenta el hasta ahora dueño de la compañía.

CONSTRUCCIONES PARAXE

«Por ahora resistimos bien»

El propietario de esta firma viguesa, con una facturación de 15 millones de euros y unos 200 empleados, confirma que trabajaba para Fadesa en algunos puntos de España, pero advierte de que, por fortuna, aún mantiene una importante cartera de obras en Galicia, lo que le permite aguantar. «Por ahora resistimos bien», precisa. A diferencia de lo que publicó este diario, la empresa de Vigo asegura que no tiene abiertos juicios con trabajadores portugueses por adeudo de cantidades.

Otras empresas consultadas por este periódico y que son contratistas históricos de Martinsa-Fadesa han declinado hacer más valoraciones. Entre estas figuran algunas como Pinturas Marcelino, Manel Decoración o Redesyl.