El presidente gallego mantiene una actitud dura ante Caballero y Gayoso, y reclama «altura de miras»
ECONOMÍA
Llevaban semanas sin coincidir en público. Pero el presidente de la Xunta y máximo defensor de la fusión compartió ayer ascensor y escenario en el centro social vigués de Caixanova con el presidente de esta entidad, Julio Fernández Gayoso, y el alcalde, Abel Caballero, los máximos oponentes a esta alianza financiera. Se equivocaron quienes vaticinaron una velada de guante blanco. Núñez Feijoo no perdió la ocasión para hacer llamamientos a la «altura de miras» la «forza da unión» y los «bos sentimentos» de Vigo. La Cooperativa de Armadores presentaba el libro Por todos los mares del mundo , un compendio de historias sobre la pesca en la ciudad escrito por Esperanza Piñeiro y Andrés Gómez y financiado por Caixanova. Y Feijoo apeló al mar para recordar que Vigo «nunca puso valados» y los vigueses «albiscaron antes que ninguén o futuro». Después citó a Augusto Comte para sentenciar que «so os bos sentimentos poden unir ás persoas, xa que o interese xamais ten forxado unións duradeiras». Parafraseó a Curros Enríquez: «Todo, para ser grande e forte, se une, xunta e reconchega». Y concluyó diciendo que «Vigo nunca se pecha para ser máis pequeno; ábrese para medrar». Antes, parodió los elogios del sector pesquero hacia los «créditos» de Caixanova, lanzando un mensaje de tranquilidad: «Galicia seguirá financiando ao sector», sentenció. Tampoco aplaudió a Gayoso cuando fue ovacionado tras ser citado por el presidente de los armadores como «parte de la historia de la pesca en Vigo».