Diálogo sin avances en la vuelta a la negociación de Aena y los controladores
ECONOMÍA
Tras tres horas de contactos «constructivos», las reuniones sobre el convenio colectivo continúan hoy
12 ago 2010 . Actualizado a las 02:00 h.La nueva ronda de negociaciones entre los controladores y Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (Aena), después de que el viernes quedaran rotos los contactos, se reanudó a las cinco de la tarde de ayer con reiteradas manifestaciones de confianza -por ambas partes- de conseguir alcanzar un acuerdo «rápido» en los puntos más espinosos del convenio colectivo del sector: la remuneración y la jornada laboral, que sin embargo no llegaron a abordarse ayer. Así, las tres intensas primeras horas de contactos, que se reanudarán hoy, a partir de las 10 de la mañana, se cerraron sin avances concretos, más allá de las declaraciones de buenas intenciones. Tanto desde la Unión Sindical de Controladores Aéreos (USCA) como desde Aena se calificó de «constructivo» el clima de la mesa negociadora, integrada por diez representantes de la organización sindical y seis del ente público. El presidente de Aena, Juan Ignacio Lema, afirmó, en declaraciones a Efe previas al encuentro, que «se hará todo lo posible para que el acuerdo tenga lugar lo antes posible», e insistió en su «total disposición al diálogo» tras la renuncia a la convocatoria de huelga de los vigilantes del aire. Desde la USCA mostraron idéntica actitud, aunque su portavoz, César Cabo, colocó en el tejado de Aena la pelota de la «responsabilidad» para conseguirlo. «Queremos cerrar un acuerdo, y es obvio que nosotros tenemos más prisa, o más necesidad, por firmarlo porque somos los que estamos trabajando todos los días en las condiciones laborales que denunciamos, mientras que Aena se limita a aplicarlas», señaló, añadiendo que «pese a ello, no podemos firmar cualquier acuerdo que nos obligue a trabajar lo que el Gobierno quiera y el tiempo que quiera». En cualquier caso, los controladores apostillaron que confían «en que ahora Aena venga con otra actitud, ya que si la opinión pública entiende que nosotros queremos llegar a un acuerdo razonable y que es la empresa quien no quiere, a lo mejor comienzan a preguntarse el porqué. Y pensarán en la privatización y en los intereses que hay detrás. Y eso es justo lo que el Gobierno no quiere que ocurra». Al término del encuentro de ayer, el portavoz de los controladores manifestó a los medios que el colectivo tenía «sensaciones muy positivas» y que, pese a que no se habían tocado los puntos en desacuerdo, «estamos avanzando».