En los despachos de los bancos españoles se espera con ansiedad un comunicado. El que les hará llegar en breve la Autoridad Bancaria Europea (EBA) con las nuevas exigencias de capital y la fórmula para calcular el riesgo soberano que habita en sus balances. Todavía no se sabe con certeza cuáles serán las entidades que tendrán que someterse a las pruebas, ni a cuánto se elevará finalmente el capital exigido (todo parece indicar que será del 9 %), ni cómo se valorarán los bonos.
Mucho se ha hablado estos días de la devaluación de la deuda pública española, para la que se han barajado porcentajes de todos los calibres. Las que a continuación se recogen son algunas de las preguntas que ha despertado la medida.
¿Significa la devaluación que España va a dejar de pagar parte de su deuda?
No. De lo que se trata es de un ejercicio teórico para determinar las necesidades de capital de la banca. En ese marco y a la vista del indudable impacto de la crisis de deuda soberana, la EBA quiere aplicar descuentos a la valoración de los bonos emitidos por países en apuros. Hasta ahora los analistas venían hablando de un tijeretazo de hasta el 20 %, pero ahora parece que la Autoridad Bancaria Europea se limitará a pedirles que los valoren a precios de mercado. De confirmarse, la depreciación sería del 1 %.
¿Qué impacto tendría en los bancos españoles?
Tienen invertidos 230.000 millones de euros en deuda pública española. Si se confirman los mejores augurios, la rebaja sería pues de 2.300 millones.
¿Y en la economía?
Si se confirmasen los peores pronósticos, esos que hablaban hasta ahora de una rebaja del 20 % en la valoración de la deuda española, sería un auténtico drama. Acuciados por las necesidades de capital, los bancos españoles restringirían todavía más el crédito. Se agravaría la crisis (ya se sabe que sin crédito no hay inversión. Y sin esta no hay empleo). Y, cómo no, el Estado tendría mucho más difícil el acceso a la financiación: una, porque evidentemente las entidades dejarían de comprar bonos españoles; y dos, porque la imagen que quedaría en el mercado es la de que en Bruselas se piensa que España no va a ser capaz de pagar todas sus deudas. Como para confiarle el dinero a los bonos del Tesoro patrio. Por no hablar de los nuevos y severos golpes que recibiríamos de las agencias de calificación.
Además, si el Estado ha de arrimar el hombro en la recapitalización de los bancos, el desequilibrio fiscal se agrandaría.
¿Tiene España problemas de solvencia
Hoy por hoy, el único país con evidentes problemas de solvencia y que va a aplicar una quita real es Grecia. Y, desde luego que será superior al 21 % pactado en julio.