El parlamento griego votará mañana los presupuestos de austeridad de 2012

EFE

ECONOMÍA

El gasto público se recortará en 5.000 millones de euros mediante la reducción de los salarios públicos, las pensiones y el presupuesto de Educación.

05 dic 2011 . Actualizado a las 21:43 h.

El Parlamento griego votará mañana los presupuestos generales de 2012, marcados nuevamente por fuertes recortes en el gasto, con el objetivo de reducir el déficit público en casi cuatro puntos, hasta el nueve por ciento del Producto Interior Bruto (PIB).

La aprobación se da por descontada, ya que los tres partidos que apoyan al Gobierno dirigido por el ex vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE), Lukás Papadimos -el Partido Socialista Panhelénico (PASOK), la conservadora Nueva Democracia (ND) y el ultraderechista LAOS- suman 252 de los 300 escaños del Parlamento heleno, a los que se podrían sumar varios diputados independientes liberales y de centroderecha.

Sin embargo, la lucha partidista no ha terminado con la formación de un Gobierno de unidad nacional en noviembre, y los grupos parlamentarios que apoyan al Ejecutivo emplearon las sesiones del debate, que comenzó el viernes, para reprocharse unos a otros -incluso dentro de las mismas formaciones políticas- de las duras medidas de austeridad que recogen las cuentas públicas para el año próximo.

El objetivo principal es lograr un superávit primario del 1,1 por ciento que, tras el pago de deuda e intereses, llevará a un déficit del 5,5 % del PIB, frente al 9 % que se espera para 2011.

Para ello, el gasto público se recortará en 5.000 millones de euros, mediante la reducción de los salarios públicos, las pensiones y el presupuesto de Educación -un 60 % más bajo-, entre otras partidas que serán reducidas.

En cambio, aumentan las partidas para armamento militar y para Interior.

Los ingresos del Estado crecerán un 7,1 % a través de la aplicación de nuevos impuestos indirectos y una mayor tasación directa, que se centrará en los particulares, mientras que la presión fiscal a las empresas disminuirá.

Ya antes del debate, el líder de ND, Antonis Samarás, informó de que su partido apoyará los presupuestos pero acusó a la mala gestión del gobierno del ex primer ministro Yorgos Papandreu de los recortes presupuestarios.

El debate más ácido se produjo cuando el diputado de ND Prokopis Pavlópulos declaró que «el Gobierno de Papadimos no está legitimado por el voto popular ni es fruto de la libre voluntad de los tres partidos que lo componen, sino que es el resultado de las presiones de los acreedores del país».

La respuesta llegó del ministro de Defensa y vicepresidente de ND, Dimitris Avramópulos, quién aseguro que los conservadores participan en el Gobierno de unidad «porque quieren» y porque se lo pidieron.

La dureza del debate se ha trasladado también al seno del PASOK, donde se ha abierto una guerra interna por la sucesión, después de que el ministro de Desarrollo, el socialista Mijalis Jrysojoidi, exigiese a Papandréu que dimita como líder del partido.

«El Gobierno de dos años (de Papandréu) nos ha llevado a un punto muerto: ha abocado al país a la pobreza y a la humillación nacional», criticó Jrysojoidi.

Doce diputados del PASOK publicaron hoy un carta exigiendo la refundación del centro-izquierda y de la economías, que deberían reorientarse al desarrollo, lejos de las «intolerables presiones de la 'troika' (la Comisión Europea, el BCE y el Fondo Monetario Internacional)» y de «la cultura de la especulación impuesta por los mercados».

En la votación prevista para la medianoche del 6 al 7 de diciembre se verá si la urgencia de la situación -algo que todos los diputados coincidieron en señalar durante el debate- les mueve a actuar unidos o si los odios atávicos entre y dentro de los partidos políticos se cristalizarán con la ruptura de los grupos parlamentarios.