Los fuertes recortes sociales aplicados en Cataluña no han servido para impulsar la economía por lo que pedirá el rescate al Estado
28 ago 2012 . Actualizado a las 17:06 h.La petición de rescate lanzada desde Cataluña no puede considerarse una más dentro de las que se han producido o se van a producir en los próximos días. De hecho, el anuncio de que se acogerá al Fondo de Liquidez Autonómica ofrecido por el Gobierno constituye un salto cualitativo en la crisis de financiación que afecta a todas las comunidades y al propio Estado. Y es un pésimo síntoma que enciende todas las alarmas. Cataluña no es una autonomía más. La petición de ayuda no significa que entre en suspensión de pagos, pero sí un anuncio de que esto puede llegar a suceder. Algo que, de consumarse, arrastraría a toda España, dada la magnitud económica que representa en el conjunto del país.
Según los datos del 2011, últimos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el producto interior bruto (PIB) de Cataluña representa 18,7 % del español. Es la comunidad que más aporta a la riqueza nacional, por delante de Madrid (17,6 %) y Andalucía (13,6 %). Y la segunda más poblada, con 6.371.000 habitantes, solo superada por Andalucía (8.270.000).
Pero, por encima de esos datos estadísticos, la petición de rescate lanzada por Cataluña cuestiona la política que está llevando a cabo el Gobierno para luchar contra la crisis. Una demostración de que la austeridad sin políticas de estímulo al crecimiento económico y sin reformas profundas de la Administración no soluciona el problema. Más bien, lo agrava. Algo que ya habían anunciado prestigiosos economistas como el premio nobel Paul Krugman. De hecho, Cataluña representa un auténtico laboratorio en el que se han ensayado con antelación la mayoría de los duros ajustes que está realizando el Gobierno. Casi todos los recortes que ha puesto en marcha Rajoy, y más, se han ejecutado antes en Cataluña. Y el resultado es que la comunidad más rica de España acaba siendo rescatada con unos fondos que se nutren del dinero de todas las autonomías. De momento, la política de austeridad a ultranza solo ha conseguido que, pese a ser la comunidad con mayor PIB, Cataluña sea la autonomía que mayor deuda acumula. En marzo del 2012 debía 42.000 millones de euros, un 21 % de su PIB. Cada catalán debe 5.551 euros. Le sigue la Comunidad Valenciana, que también se acogerá al rescate, con 20.832 millones de euros, un 20,2% de su PIB, aunque esta autonomía representa solo un 9,6 % del PIB nacional, la mitad que Cataluña. Solo en lo que queda del 2012, la Generalitat tiene que devolver más de 5.755 millones de euros en compromisos de deuda.
Recortes en hospitales
Si Rajoy lleva siete meses aplicando la tijera a casi todo mientras la prima de riesgo española no para de subir, Artur Mas lleva desde diciembre del 2010 aplicando recortes aún mas duros, que incluyen medidas tan drásticas como el desmantelamiento de centros de atención primaria, el cierre de quirófanos o la reducción de camas hospitalarias. Esos recortes supusieron, por ejemplo, que de enero a octubre del 2011 los hospitales públicos de Cataluña operaran a 21.535 personas menos que en el mismo período del 2010, suspendiendo 70 intervenciones quirúrgicas cada día. Cataluña aplicó también la tasa de un euro por receta que se suma al copago farmacéutico aprobado por el Gobierno. Los planes de la Generalitat incluyen privatizar la gestión de ocho grandes hospitales y 286 centros de salud.
Mientras aplica esos recortes sociales, la Generalitat no ha hecho un esfuerzo similar en la reforma de su Administración y, por ejemplo, solo ha cerrado una de las 54 oficinas o embajadas que mantiene en el extranjero. El fracaso de las políticas de recortes sociales en Cataluña es un aviso para el Gobierno de Rajoy, pero también para otras comunidades que se plantean políticas de ajuste similares.
El rescate de Cataluña se llevará una buena parte del Fondo de Liquidez Autonómica. Pero, de que funcione depende el futuro económico del país. Además del peso de su PIB, representa el 16 % de la población española. La industria catalana supone una cuarta parte de la de toda España. Y sus exportaciones representan el 30 % del total nacional. En el año 2009, último del que existen datos completos, Cataluña fue el tercer mejor cliente de Galicia entre las comunidades, ya que compró el 9,6 % de todo lo que vendió Galicia en España, lo que representó 1.227,2 millones de euros. Y también fue el segundo mayor proveedor de Galicia, con un 17,2 % de cuota, lo que implica que Galicia le compró a Cataluña por 1.686,4 millones de euros.