La deuda de Pescanova podría aproximarse a los 3.000 millones

Sofía Vázquez
Sofía Vázquez REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

La banca cree que el problema se concentra en África, Uruguay y Argentina. El Jueves Santo la empresa y la banca mantuvieron una reunión clave

03 abr 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

La deuda de Pescanova «se situará en 3.000 millones de euros y, si no los alcanza, estará muy próxima a ellos», reconocieron ayer varias fuentes de entidades financieras que participan en el proceso de renegociación financiera. De ser así, sería prácticamente el doble de la declarada por la compañía hasta el tercer trimestre del año, que se estableció en 1.522 millones de euros.

Las mismas fuentes indicaron también que el jueves día 28 (Jueves Santo), a través de una audioconferencia, la compañía y los involucrados en esta operación le dieron el visto bueno al steering comitte (comité de dirección de bancos que dirigirán el proceso en el que están involucradas un total de 40 entidades) y también le dieron el mandato a KPMG para que realice el análisis de los estados financieros y del plan de negocio. Un grupo de personas de esta última compañía llevan trabajando desde entonces (incluido el fin de semana) en las oficinas de Chapela.

Nuevas reuniones

No se prevé que a lo largo de esta semana vuelva a haber alguna reunión entre las partes implicadas en el proceso. «No obstante, la puede haber -subrayó uno de los interlocutores con la banca-. Pero la habrá en el momento en que se tenga una aproximación a unas cuentas fiables», subrayó.

Mientras tanto, BDO también tiene la misión de auditar las cuentas de la compañía, mandato que se recibió directamente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), que exigió a Pescanova que las presentase en «el menor plazo posible». Podría ser esta misma semana. Las cuentas también tendrían que ser presentadas al consejo, en una reunión extraordinaria.

Miembros próximos a esta operación indicaron que los problemas de endeudamiento se concentran, principalmente, en las filiales de África, Uruguay y Argentina, y confirmaron que ya hay alguna oferta de alguna compañía noruega interesada en comprar los activos de Chile, donde la empresa gallega posee dos compañías acuícolas, Acuinova Chile y Nova Austral.

Desde que estalló el problema, en el consejo de Pescanova no han dejado de vivirse tensiones que, incluso, quedaron patentes en la página web de la CNMV. Hay un enfrentamiento claro entre Manuel Fernández de Sousa, mayor accionista y presidente, y los representantes del grupo catalán Damm y el fondo Luxempart, quienes se negaron a firmar las cuentas.

Un acuerdo

La banca nacional sigue interesada en llegar a un acuerdo de refinanciación de la deuda y evitar así que la compañía, que presentó un preconcurso de acreedores, entre en suspensión de pagos. «Es de esperar que la situación sea superada, ya que nos interesa a todos los que estamos involucrados», subrayó una de las fuentes consultadas.

Pescanova es una empresa vital para la comunidad gallega, por su peso en el sector primario. Hoy da empleo a 1.500 personas repartidas por toda Galicia. En el mundo se calcula que la empresa ha generado 10.000 empleos directos, a los que habría que sumar los indirectos.