Entre la espada de los juzgados y la pared de la CNMV

natalia bore madrid / lA voz

ECONOMÍA

21 abr 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Lejos de aclararse, esta semana la situación empresarial y financiera del gigante que aún preside Manuel Fernández de Sousa se ha complicado más. Todo apunta a que ni presidente ni empresa saldrán indemnes de una maraña de problemas económicos y de gestión que, según apuntan los expertos, guarda demasiadas semejanzas con el escándalo que en el 2001 se llevó por delante a la norteamericana Enron y a su auditora, Arthur Andersen. Imposible vencer en tantos frentes.

Esperando el arranque del concurso

El lunes la empresa lo solicitó formalmente ante el Juzgado de lo Mercantil número 1 de Pontevedra, que el miércoles le requirió documentación complementaria, algo que Pescanova pretende enviarle mañana mismo, pues el plazo vence el martes. Todos los ojos están puestos en el juez.

«Agilidad» judicial para salvar la empresa

Tanto la banca acreedora como los representantes de los trabajadores e incluso Xunta y Gobierno central reclaman con insistencia «agilidad» en el nombramiento de los administradores concursales, lo que llevaría aparejada -casi con total seguridad- la destitución de Fernández de Sousa. Las entidades financieras lo consideran imprescindible para renegociar la deuda de la empresa, cuya cuantía real no se conoce todavía, pero se estima en 3.100 millones de euros, el doble de lo asumido. De la rapidez del concurso dependerá en buena medida la supervivencia final de la firma.

Sanciones desde una cuestionada CNMV

El escándalo de Pescanova está dañando la ya maltrecha imagen de la CNMV, al poner en entredicho su diligencia como organismo de control y supervisión. La multinacional no le entregó las cuentas debidamente firmadas y auditadas. Su presidente tampoco le comunicó en plazo la venta de la mitad de su paquete accionarial (casi 2 millones de títulos, un 7 % del capital) ni las condiciones del préstamo a Pescanova de 9,3 millones de los casi 32 ganados con la operación, ni la venta de activos, como dos granjas de langostinos en Ecuador. El supervisor ha abierto un procedimiento sancionador y está estudiando la documentación con lupa para, de detectar presuntos delitos -de lo que hay múltiples indicios-, remitirla a la Fiscalía.

Un consejo dividido y minoritarios en guerra

Son los otros dos frentes. La guerra abierta en el consejo de administración trascendió con el escándalo de las cuentas y el anuncio del preconcurso, mientras que accionistas minoritarios ya se han querellado ante la Audiencia Nacional. Pescanova está suspendida de cotización desde el 12 de marzo.