Lucha contra accidentes y parásitos

La Voz

ECONOMÍA

07 dic 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

La inversión que el expresidente de Pescanova, Manuel Fernández de Sousa, acabó llevándose a Portugal (tras su enfado con el Gobierno bipartito de Touriño y Quintana por no dejarle construir la planta en cabo Touriñán) se ha convertido en un lastre para la viabilidad de la compañía, en concurso de acreedores con una deuda de más de 3.600 millones. Los portugueses dicen que es una planta maldita debido a los dos graves accidentes sufridos en los tanques de agua (en abril del 2009 y en octubre del 2011), cuando la piscifactoría estaba a pleno rendimiento; y a la aparición de un parásito, en junio y noviembre del 2012, que obligó al sacrificio masivo de los peces, impactando así en el precio de venta.