Pese al recorte, más del 40 % de la inversión al ladrillo acaba en impago
02 may 2014 . Actualizado a las 07:00 h.NCG Banco (o Novagalicia) ha seguido a rajatabla la imposición de Bruselas de olvidarse de promotores y constructores. En el último año, el volumen de crédito a esta actividad económica cayó casi a la mitad entre el 2012 y el 2013, según los datos que acaba de publicar el banco ante la CNMV. De financiar 726 millones de euros se pasó a poco más de 400 (402 millones en concreto), un desplome del 44 %. Hay que tener en cuenta que esos dos ejercicios (los del 2012 y 2013) son los primeros homologables en este punto, el del crédito inmobiliario, después de que el banco traspasara más de 5.000 millones en activos tóxicos inmobiliarios (créditos, edificios sin acabar, solares...) a la Sareb, o banco malo.
Pese al tajo en este negocio, el banco sigue teniendo un talón de Aquiles: la morosidad. Según sus datos, de esos 402 millones prestados, 173 son de difícil recuperación, morosos. Es decir, un 43 % acaban sin poder cobrarse. Un año antes el porcentaje era ligeramente superior: un 51 % de los casos. Unas cifras altísimas.
¿Son mucho esos 402 millones? No, poquísimo, menos del 2 % de los 27.800 millones para crédito a particulares. Antes del traspaso a la Sareb era más del 50 % de la financiación. La mayoría de ese dinero prestado se fue para edificios, y una mínima parte (menos del 10 %), a solares. También aquí ha habido un cambio, porque esto último llegó a acaparar el 20 % del crédito promotor.
El recorte obedece principalmente a que el banco está cerrado a nuevas operaciones para promotores y está clausurando otras. Un ejemplo: con grandes empresas ha cancelado 1.800 millones. También se explica en parte por la venta de red al Banco Etcheverría, que conllevó traspasarle las carteras de créditos inmobiliarios.
Menos dinero en hipotecas
El mismo documento ante la CNMV revela también un ligero retroceso, del 8 %, en el crédito para la compra de vivienda. Y el papel de Novagalicia aquí es muy relevante: la mitad de las hipotecas que se conceden en la comunidad son suyas. En el 2012 el balance de crédito para compra de piso sumaba 13.671 millones; en el 2013 la cifra era inferior en 1.100 millones.
Aquí la morosidad está más controlada, pero está creciendo. De hecho, hace tres años apenas el 3 % de los créditos para compra de vivienda se quedaban sin pagar, y ahora superan el 6 %. Ese pico de mora y la presión social llevaron al banco a «suspender voluntariamente la toma de viviendas de particulares», dice NCG en su informe. Y explica que ha renegociado las hipotecas de más de 4.600 familias con problemas.
Hay otro punto relevante: el volumen de hipotecas financiadas por encima del 100 % de su tasación crece casi el doble en un ejercicio. Este tipo de créditos los dan ahora los bancos para colocar sus propios pisos.
El balance presentado ante la CNMV revela que el ladrillo sigue siendo un lastre para NCG Grupo Inmobiliario, la división encargada de la gestión inmobiliaria: perdió 234 millones el año pasado. Otras empresas participadas vinculadas a la construcción, en Oporto, Madrid o Barcelona, también registraron números rojos.