La Xunta multa con 1,8 millones a las eléctricas por abusos al cliente

Mario Beramendi Álvarez
Mario Beramendi SANTIAGO / LA VOZ

ECONOMÍA

Este año abrió 115 expedientes, casi los mismos que en todo el 2012

08 may 2014 . Actualizado a las 15:42 h.

Las empresas que comercializan energía eléctrica en Galicia se enfrentan a multas que ascienden a 1,8 millones de euros, casi el 40 % de todas las sanciones que impusieron las autoridades de la Xunta en materia de consumo a lo largo del 2013. Esa cantidad a pagar por parte de las compañías que venden la luz es el resultado de la apertura de 291 expedientes sancionadores a lo largo del pasado año, una cifra récord, que es más del doble del número de procesos tramitados en el 2012, que ascienden a 129. Solo en los tres primeros meses de este año, ya se han abierto 115 expedientes sancionadores.

Unas cifras que dan cuenta del creciente malestar ciudadano con la factura de la luz y los sistemas de cobro. Hasta un total de 3.417 reclamaciones tramitaron los gallegos en el Instituto Galego de Consumo (IGC) durante el pasado año, el segundo sector que más quejas acumula después de la telefonía, preferentes aparte. Los 1,8 millones en multas impuestos en el 2013 representan un incremento del 150 % respecto a las sanciones aplicadas a las eléctricas en el ejercicio anterior, y que ascendieron a 732.844 euros.

El grueso de las reclamaciones que dan lugar después a una sanción obedecen a múltiples causas: facturación estimada de consumos que el usuario no considera acordes al gasto real; incumplimientos de plazos relacionados con el alta, baja y cambio de potencia; facturación superior a un año, cuando las compañías no pueden pasar consumos que sobrepasen los 12 meses desde la fecha de emisión de la factura; cortes del suministro sin una comunicación previa y, por último, la falta de instalación del interruptor de control de potencia (ICP), que debe tener el cliente. La compañía tiene que informar sobre la obligatoriedad de disponerlo. Hay casos en Consumo en los que las eléctricas han penalizado a los usuarios por carecer de ICP, pese a que no existe constancia de que la empresa haya comunicado al cliente esta obligación.

En diciembre del 2013, el Instituto Galego de Consumo puso en marcha la campaña Dálle luz a túa factura con el objetivo de hacer más comprensible el recibo y fomentar el ahorro de energía.