Las dudas sobre la banca helvética se extienden a otras entidades

La Voz GINEBRA / AFP

ECONOMÍA

19 feb 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

Aunque el Swissleaks, como se ha bautizado la revelación de las identidades de los presuntos evasores fiscales, afecta solo a la filial suiza del HSBC, no es esta la única entidad financiera del país que tendrá que responder de su actuación ante la Justicia.

El UBS, primer banco suizo y líder mundial en la gestión de fortunas, está bajo la lupa en Francia, donde los jueces han lanzado una orden de detención contra tres antiguos directivos de la entidad acusados de blanqueo de dinero agravado y de fraude fiscal. El fisco galo sospecha que el UBS atrajo a millonarios franceses para que abrieran cuentas con dinero obtenido de forma ilícita.

Las órdenes de detención han sido cursadas después de que los tres exdirectivos -que desde Suiza se encargaron durante la pasada década de la gestión de fortunas en Europa Occidental- desatendiesen una citación.

En el marco de esta investigación, el UBS ha tenido que depositar una fianza de 1.100 millones de euros impuesta por la Justicia francesa, aunque niega todas las acusaciones que pesan sobre él.

Mohamed VI se justifica

Quien dio ayer explicaciones por la aparición de su nombre en el listado de presuntos evasores fiscales fue el rey de Marruecos. Mohamed VI, al que la lista Falciani le atribuye cuentas en el HSBC con un saldo máximo de 9,1 millones de dólares (8 millones de euros) entre los años 2006 y 2007. Asegura el monarca, en una misiva recogida por Le Monde, que sus depósitos se abrieron con «estricto respeto de la reglamentación fiscal y jurídica en vigor» y remarcó que es «residente fiscal marroquí y paga la totalidad de sus impuestos y cargas en Marruecos, lo mismo que las empresas de las que es accionista».