
Las grandes telecos suben casi a la vez sus tarifas a cambio de ofrecer o más velocidad o más llamadas gratis
24 mar 2016 . Actualizado a las 05:00 h.Cuando el resto de servicios subían, él bajaba. El mercado de las telecomunicaciones está considerado casi el único en el que existe competencia efectiva entre las compañías -a diferencia de otros, como el energético, sobre el que planean unas dudas más que razonables-, que durante los últimos años se enzarzaron en una guerra de precios a la baja para ver quién captaba más clientes. Si Telefónica bajaba sus tarifas, las demás telecos no se quedaban atrás y hacían lo propio con las suyas. La cartera de abonados aumentó para todas, pero los ingresos se resintieron y cayeron en conjunto entre un 30 y un 40 %. Y han decidido que ya no pueden soportar más esta deflación y que hay que actualizar las tarifas, o sea, incrementarlas. Las principales telecos que operan en Galicia (Telefónica, Vodafone, R y Orange) acaban de anunciar casi a la vez subidas de precios, 3 euros más al mes de media, pero todas a cambio de ofrecer más servicios, como los megas de velocidad, para retener a sus clientes. Esta nueva política de precios se produce también tras las fusiones en el sector (Euskaltel se quedó con R; Vodafone con ONO y Orange con Jazztel). Y menos competencia suele equivaler a subidas de tarifas porque al haber menos actores en liza es más fácil que se pongan de acuerdo.
Los cambios en Vodafone entrarán en vigor el 18 de abril, pero los de Telefónica, R y Orange son ya efectivos. Estas son las principales novedades que deparan las operadoras y lo que pueden hacer los consumidores si no están de acuerdo con las condiciones.
¿Qué servicios adicionales ofrecen las compañías a cambio de subir las tarifas?
La más generosa, entre comillas, es Vodafone, porque ofrece un amplio ramillete de prestaciones. La compañía explicó que se trata de los servicios más demandados por sus clientes. Como llamadas gratis entre los miembros de una misma familia y para empleados en la misma cuenta corporativa; conexiones telefónicas ilimitadas de fijo a móviles, más datos, entre 500 megas y 1 giga y la posibilidad de disfrutar de la televisión en el móvil. También ampliará el listado de países a los que podrán viajar sus clientes españoles y hablar por el móvil como si estuviesen en su país. La itinerancia (roaming) será gratuita en cualquier Estado de la Unión Europea, Estados Unidos, Islandia, Noruega, Suiza, Albania, Turquía y Liechtenstein.
R subió sus tarifas el día 20 pasado a cambio de aumentar los megas para la navegación por Internet. Se duplican los datos en las llamadas que son ilimitadas por dos euros más (las tarifas 20 y 30, que cambian de nombre, o la antigua tarifa 25); y en la plana 12 se aumentan un 50 % los megas por otro euro.
Telefónica aumentó a principios de febrero el precio de su paquete Fusión, aunque a cambio aumentará la velocidad de subida para hacerla simétrica a la de descarga en todas las conexiones de fibra óptica y regalará 1 giga de datos para todas las líneas móviles.
La operadora Orange también revisó al alza sus planes Canguro, su principal paquete convergente (fijo, móvil, datos e Internet), a principios de febrero, a cambio de aumentar las prestaciones de velocidad y datos en banda ancha fija y en móvil, respectivamente.
Si el cliente no está de acuerdo con estas subidas, ¿qué puede hacer?
Si el cliente tiene un contrato en vigor que le obliga a una permanencia que todavía no ha expirado puede reclamar ante las autoridades de consumo si la compañía le aplica una subida de las tarifas, porque esto último supondría una variación de las condiciones del contrato firmado. De hecho, la organización de consumidores y usuarios (OCU) recuerda que el abonado puede también darse de baja. Si el contrato no tiene permanencia, el cliente poco puede hacer, salvo optar por otra compañía.
¿Qué opinan las organizaciones de consumidores de estas subidas?
Pues no le parecen bien, claro. La organización Facua ha denunciado a Telefónica y a Vodafone por las subidas a clientes con contratos de permanencia y por no comunicar los cambios con suficiente antelación.