Las compensaciones en EE.UU. desatan una oleada de demandas en España

Manoli Sío Dopeso
m. sío dopeso REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

FRISO GENTSCH | Efe

Volkswagen solo ofrece una solución técnica a los clientes europeos, pero los abogados aseguran que hay caso

01 may 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Volkswagen es rotunda en su afirmación. «A día de hoy no hay prevista otra compensación a los clientes europeos que no sea la reparación técnica, totalmente gratuita». ¿Por qué para los estadounidenses sí y para los europeos no? La clave está en que la legislación norteamericana es más restrictiva en materia de emisiones, y la corrección no se solucionaría con el cambio de software, como en Europa. «En EE.?UU. la solución técnica es más costosa, implica incorporar componentes, cambios de cableado, y llevaría más tiempo. Además, son menos de 500.000 coches, frente a los 8,5 millones vendidos en Europa», explica el fabricante.

Pero el agravio comparativo está servido, sobre todo, desde que esta semana la Justicia estadounidense desvelara el principio de acuerdo para las compensaciones en aquel país, que pasan por la recompra del vehículo afectado o la indemnización con hasta 5.000 euros.

Motivos para querellarse

«Estamos preparando la primera oleada de acciones judiciales ya que la marca no está dando respuesta seria al problema que ella unilateralmente ha creado, y que se presentarán en los juzgados este mes de mayo», anuncia la Plataforma de Afectados Motor Volkswagen, que cuenta con 160 miembros de toda España, con una media de adhesión de 15 perjudicados a la semana.

Este grupo de abogados, que tiene sede en Madrid, no tiene la menor duda de que hay caso. Pero ¿en qué lo fundamentan? «Entendemos que se habría producido un vicio de consentimiento por la parte compradora del vehículo que no se habría prestado a celebrar el contrato de compraventa si hubiera conocido no solo que el vehículo es más contaminante con el consiguiente daño al medio ambiente y a la salud de las personas, sino además que el vehículo está homologado fraudulentamente cuando se adquirió para destinarlo precisamente a la circulación en vía pública», sostiene la argumentación en la que basan las querellas.

La plataforma considera que las compensaciones ofrecidas a los clientes de EE.?UU. se han convertido en una baza a favor de los que opten por demandar. «Se trata de un avance, no solo porque ratifica la realidad del fraude, y que no estamos solo ante un simple ajuste medioambiental, sino ante una modificación técnica del vehículo que no parece viable, sino también porque allana el camino para obtener compensaciones económicas o sustituciones de los vehículos», sostiene este equipo de letrados.

En Galicia, varios despachos se han especializado en la defensa de los intereses de los afectados. Un ejemplo: El bufete de abogados Balms presentó el pasado mes de marzo las primeras 32 demandas contra el grupo Volkswagen por perjuicios y daños. Los dueños de vehículos de dicha marca piden indemnizaciones de más de 225.000 euros en conjunto para que se les compense por la pérdida de valor de sus coches.

La argumentación cojea

¿Qué posibilidades tiene de prosperar estas demandas? No todos los abogados coinciden. El despacho Dopico, que fue de los primeros en crear un servicio de asesoramiento a los afectados, mantiene paralizada la vía de la querella. «Nos hemos encontrado con problemas importantes a la hora de conseguir informes periciales que permitan demostrar que hay un detrimento de las prestaciones del vehículo», afirma Manuel Dopico.

«No tiene sentido embarcarse en una reclamación judicial sin garantías de pruebas convincentes», añade el letrado, que considera que la mejor forma de demostrar un daño en el vehículo es comprobar su comportamiento en consumo y prestaciones después de pasar por el taller, y no antes. «Si uno se quiere embarcar en un pleito siempre hay argumentos, el papel lo soporta todo, pero no podemos ir con una prueba coja», explica Dopico.