La inflación baja medio punto en noviembre, hasta el 6,8 %

G. L. REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

Sandra Alonso

La caída de los carburantes y la electricidad no alivia la subyacente, que sigue al alza y se sitúa ya en el 6,3 %

14 dic 2022 . Actualizado a las 08:16 h.

La inflación volvió a moderarse en noviembre, con una caída de medio punto hasta situar la tasa interanual en el 6,8 % (frente al 7,3 % en el que cerró octubre), según el indicador adelantado del IPC publicado este martes por el Instituto Nacional de Estadística, que deberá confirmar este cálculo preliminar a mediados de diciembre.

El descenso se explica, fundamentalmente, por la rebaja de los precios de los productos energéticos, tanto de los carburantes como de la electricidad, favorecida esta última por la mayor generación renovable en un mes de fuertes lluvias y vientos en todo el país. De hecho, la semana pasada se registró el pico máximo de generación eólica en España. En la caída del IPC influye también el efecto base, ya que los precios de los combustibles y la luz, especialmente de esta última, ya habían empezado a subir con fuerza en noviembre del 2021, por lo que ahora la comparación interanual arroja subidas menos significativas que las de la pasada primavera. Un tercer factor que alivia la inflación es el precio de la ropa y el calzado, que suben menos que en el mismo mes del año pasado.

La caída de los precios energéticos, sin embargo, no sirve para moderar la inflación subyacente, aquella que excluye tanto estos bienes como los alimentos no elaborados, que sube otra décima, hasta el 6,3 %, y sigue lanzando peligrosas señales de que el incremento de precios se ha trasladado ya a todos los sectores económicos y se empiezan a producir los tan temidos efectos de segunda ronda.

Medido en términos armonizados, esto es, con la misma metodología que se usa en el resto de la Unión Europea para poder establecer comparativas con el resto del bloque comunitario, el IPC español de noviembre se situaría en el 6,6 %, siete décimas por debajo del dato de octubre, cuando España se situó como el segundo país de la zona euro con un menor incremento interanual de los precios, solo por delante de Francia.