Montero toma la decisión contraria a la que pedía Díaz y no actualizará el IRPF en el 2025 para que los trabajadores con sueldos más bajos no paguen este impuesto
11 feb 2025 . Actualizado a las 15:24 h.Justo horas antes de que el Consejo de Ministros apruebe la nueva subida del salario mínimo interprofesional a 1.184 euros, otra de las batallas que se libraba en el seno del propio Gobierno le ha dado la victoria en este caso a la vicepresidenta primera, María Jesús Montero: por primera vez en la historia los trabajadores que ganan la renta más baja por un trabajo a tiempo completo tendrán que pagar impuestos a Hacienda en su declaración.
La ministra de Hacienda no ha dado su brazo a torcer pese a la petición de la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, y ha tomado la decisión de no actualizar el IRPF hasta los 16.576 euros anuales, que es el salario mínimo bruto anual que hay en España para este 2025, por lo que las empresas deberán aplicarles retenciones sobre la parte del salario que exceda el mínimo exento. En cualquier caso, si solo tienen un pagador, estos trabajadores no estarán obligados a hacer la declaración de la renta, ya que el umbral de rendimientos del trabajo que obliga a declarar está fijado en 22.000 euros anuales. Además, en caso de hacer la declaración, muchos trabajadores afectados por la no actualización del mínimo exento podrán recuperar las retenciones aplicadas durante el ejercicio si tienen derecho a alguna deducción por circunstancias personales o familiares.
Hasta ahora, cada año Hacienda iba elevando el IRPF en línea con el salario mínimo para que este quedara exento de todo impuesto, pero las sucesivas subidas del SMI, más de un 60 % desde el 2018, desde que gobierna Pedro Sánchez, justifican para Montero que ya no sea necesario hacerlo. Se trata de un «incremento muy por encima de la inflación. Nunca el SMI había subido con esa intensidad», argumentan en una nota enviada a los medios.
Además, Hacienda sostiene que la mayoría de estos trabajadores, que representan el eslabón más débil del mercado laboral, seguirá sin sufrir retenciones por el IRPF y no pagará nada porque «el Gobierno ya aprobó la mayor rebaja del IRPF para rentas bajas y medianas».
Así, por ejemplo, un contribuyente con pareja y que tiene un hijo menor de tres años no sufrirá ninguna retención en el IRPF, aunque si el niño tiene ya tres años o más tendrá que pagar a Hacienda 99 euros al año. La mayor retención la soportará aquel trabajador que esté soltero y sin hijos y cobre 1.184 euros al mes repartidos en 14 pagas, que tendrá que abonar 300 euros en el 2025 de IRPF.
La medida no está exenta de controversia ni en el seno del Gobierno ni en el ámbito económico y académico, ya que obligará a una parte de las rentas bajas a tributar por el SMI por primera vez.