Los constructores temen que la inminente jubilación de 20.000 efectivos frene al sector en Galicia

ECONOMÍA

Las empresas intentan mejorar las condiciones para captar más talento juvenil, atraer a las mujeres y más inmigrantes
12 mar 2025 . Actualizado a las 11:37 h.Las empresas gallegas de la construcción se encuentran en una encrucijada. Este sector que emplea a unos 82.000 trabajadores afrontará en los próximos cinco años la jubilación de 20.000 efectivos, el 24 % del total. «Lóxicamente temos preocupación», manifestó Diego Vázquez Reino, presidente de la Federación Gallega de la Construcción y del Clúster Galicia Constrúe, en un encuentro con la prensa celebrado ayer en Santiago, donde hizo un llamamiento a aplicar «as ferramentas necesarias» para evitar el freno en la actividad de un ecosistema compuesto por 12.700 empresas y que genera una producción de 8.134 millones de euros, el 11,4 % del PIB de Galicia del año 2022.
En su intervención en el encuentro de los constructores, Diego Vázquez señaló que tras sobrevivir a la crisis financiera del 2008, aderezada en España con una crisis de la construcción, a la pandemia y a la escalada de precios que puso contra la cuerdas a numerosas empresas por el incremento de costes de los materiales, ahora el gran problema de la agenda tiene que ver con la falta de personal y las dificultades que hay para cubrir el relevo de los 20.000 trabajadores que se jubilarán de aquí al 2030.
Hay que tener en cuenta, además, que los problemas en la captación de talento para la construcción cogen al sector bajo mínimo, con 82.000 trabajadores, cuando en el 2008 llegaron a sumar 150.000, casi el doble. «É un problema transversal e non hai fórmulas máxicas para atallalo», convino Diego Vázquez, quien no obstante llamó a actuar a medio plazo y en varios frentes.
De este modo, apostó por hacer un sector más atractivo e innovador, impulsando una auténtica «industria de la construcción», que sea capaz de sacudirse el omnipresente estigma del ladrillo con el fin de implicar cada vez más en la provisión de materiales a empresas de sectores en los que Galicia tiene mucho que decir, como la madera, el granito, la pizarra o el aluminio, así como firmas vinculadas al sector energético, la gestión de residuos o del ciclo combinado del agua.
Jóvenes, mujeres y migrantes
De lo que se trata —añadió el presidente del clúster— es de modernizar el sector para hacerlo más atractivo para captar talento entre dos colectivos específicos: los jóvenes y las mujeres, cuyo peso en la construcción se incrementó del 5 al 12 % desde el año anterior a la pandemia. «E temos tamén que aproveitar o talento exterior, que temos que incorporar si ou si de maneira ordenada e regular», dijo Vázquez Reino en alusión a la inmigración, a la vez que llamó a crear las condiciones para que muchos profesionales cualificados de marcharon de Galicia cuando el sector se desplomó puedan regresar ahora a trabajar en su tierra con condiciones similares o mejores.
La falta de mano de obra no es el único desafío que deben afrontar los constructores gallegos. Entre los retos para afrontar en los próximos meses figuran también la necesidad de impulsar «un plan de autovixiancia das obras de construción», con el fin de reforzar las medidas de prevención y seguridad y rebajar las cifras de siniestralidad laboral. Se trata de una iniciativa que se impulsará mano a mano entre la Consellería de Emprego y la Fundación Laboral de la Construcción. «Non vai ser unha ferramenta sancionadora, senón dirixida á prevención», insistió Diego Vázquez.
Finalmente, en la reunión de Santiago se analizaron los datos de licitación de obra pública en el 2024, que descendió un 13,59 % al pasar de los 1.647 millones de euros del 2023 a los 1.423 del ejercicio pasado. El mayor retroceso, del 30,36 %, se registró en las licitaciones de la Administración del Estado, seguido de la caída del 30,2 % de las diputaciones y del recorte del 7,28 % de la Xunta. Solo creció la licitación de los concellos, un 10,9 % más.