Portodemouros tiene lampreas

EDUCACIÓN

Un catedrático de la Universidad de Santiago estudiará el hallazgo, al ser inaudita la aparición de esta especie en pantanos, porque la presa impide que migre al mar

17 abr 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Al más común de los mortales poco o nada le dirá que alguien capturó lampreas aguas arriba de un embalse. Otro gallo canta si del cuento, que no lo es, se hacen eco en una de las web dedicadas a la pesca que es de referencia para los afi cionados gallegos al deporte. En www.miguelpesca.com, la página que el periodista radiofónico Miguel Piñeiro creó en Internet para compartir con el mundo una de sus pasiones, se narra la aparición de lampreas como un «un hallazgo sorprendente en el embalse de Portodemouros».

En el pantano que embalsa las aguas del río Ulla a su paso por Vila de Cruces, Agolada, Arzúa y Santiso, al vigués Pepe Casal le llamó la atención que las truchas capturadas picasen el anzuelo con ejemplares de lamprea embudados a su cuerpo. «En un principio pensé que eran angulas o una culebra», recuerda este compostelano de adopción. Era la primera que Casal echaba la caña en Portodemouros, donde revivió la experiencia acompañado por un amigo. De diez truchas capturadas en dos visitas al embalse, «ocho presentaban heridas de lamprea», cuenta este experimentado pescador, que logró rescatar seis lampreas para dar cuenta del hallazgo al catedrático de biología de la USC Fernando Cobo. «No soy científico pero cuando detecto alguna trucha con una anomalía, lo pongo en conocimiento de quien puede estudiarlo», afirma Casal.

Y es así como confió a Fernando Cobo, también director de la estación de hidrobiología de la Universidad compostelana, el estudio de un hallazgo que para la comunidad de pescadores es inaudito. «Lo tomó con un gran interés», sostiene Casal en alusión al experto que realizará el estudio «cuando el estado del río lo aconseje», añade. A la espera de que la investigación científica concluya unos resultados determinantes, ya existen indicios que certifican lo insólito de la aparición de lampreas en el embalse de Portodemouros.

Referencia única

«É a primeira referencia que se ten en España, e mesmo en Europa, da existencia de lampreas nun ciclo pechado», afirma Miguel Piñeiro. Este pescador de vocación, como así lo evidencian los libros que tiene publicados sobre el deporte, explica que «o sensacional é que atoparan a maneira de desovar sen ir ao mar».

La presa del embalse «cercena o ciclo vital das especies migradoras como a lamprea, o salmón ou o reo», añade Piñeiro. En otras palabras, el muro que contiene el agua embalsada impide la migración al mar de la lamprea, que es el proceso anterior a la fase de desove en aguas fluviales.

Piezas juveniles

Las piezas capturadas son juveniles de lamprea de unos 20 centímetros, es decir, con cinco años de vida. Y en esa medición reside «a gran sorpresa xa que indica que están nun estado postmetamórfico cando o tempo habitual de estancia nos ríos antes da migración ao mar é de 3 anos», explica Piñeiro.

La incógnita que resolverá el estudio de Fernando Cobo será si la especie se aclimató al medio fluvial consiguiendo completar su ciclo vital en el embalse o si se trata de poblaciones residuales que obedecen a la suelta azarosa de lampreas en Portodemouros.

La investigación sobre Portodemouros no revolucionará el mundo científico ya que, según cuenta Miguel Piñeiro, en otros países del mundo hay lampreas que completan su ciclo en agua dulce. Es lo que sucede en los Grandes Lagos de América del Norte. Pero sí será un gran estímulo para los expertos.