Nós y En Marea, fuerzas que se dedican reproches mutuos, se topan en el mismo sitio seduciendo al sector pesquero y al lácteo
05 dic 2015 . Actualizado a las 05:00 h.Son los más agredidos por políticas que estrangulan sectores productivos claves para miles de familias, pero también un frente prioritario para los partidos que se disputan sus votos con renovadas promesas de soluciones que no acaban de cuajar. Esa lucha por el apoyo electoral del sector primario tiene en esta campaña su zona cero frente a la sede central de la Xunta, en San Caetano. En el exterior del complejo que decenas de tractores rodearon en septiembre durante más de una semana en demanda de precios justos para la leche, 120 marineros del cerco llevan 45 días acampados para reclamar un cambio en el reparto de cuotas. El colectivo recibió ayer la visita, a la misma hora, de candidatos de Nós y de la coalición En Marea. Casual o no, la coincidencia entre dos opciones que se han culpado la una a la otra de frustrar una candidatura conjunta escenificó los primeros codazos por el voto del atribulado sector primario.
Fue una sincronía de candidatos, que no de actos. Al final, los coaligados con Podemos golpearon primero. Alexandra Fernández y Ángela Rodríguez, números uno y dos de la lista al Congreso por Pontevedra, atendieron bajo la lona de una tienda las demandas de marineros acampados. Flanquearon a las candidatas el diputado autonómico de AGE (sector EU) Juan Manuel Fajardo y la eurodiputada Lidia Senra.
Contrariedad patente
La contrariedad por coincidir con la coalición Podemos-Anova-EU era patente en Nós. La lista del BNG había ideado un golpe de efecto para izar el telón de su campaña. El número dos por Pontevedra, y edil en Rodeiro, Alberte Lamazares, llegaría con un tanque de leche ordeñada al alba en su propia granja para distribuirla entre los marineros. Sería la metáfora redonda. El abrazo solidario entre dos sectores oprimidos por los fríos dictados de los despachos de Bruselas y Madrid. La fotografía perfecta por gentileza de Nós. Nadie podía eclipsarla. Y menos En Marea, la alternativa que el último sondeo del CIS sitúa en disposición de aniquilar 20 años de representación activa del nacionalismo gallego en el Congreso.
La solución llegó con un retraso de media hora del furgón que portaba la leche. Otra casualidad. Lamazares abrió el grifo y candidatos de Nós y cargos del Bloque, con Vence al frente, brindaron por Galicia. Sonrisas para la foto, proclamas y las reivindicaciones del ganadero que aspira a ser diputado. «Hai que poñer o país a producir, pero iso ten que ir da man dun modelo produtivo que ao PP nunca lle interesou», señaló Lamazares. Con 27 años y estudios de Capacitación Agraria, el candidato de Nós está decidido a poder vivir de su explotación de 35 cabezas, algo que no lograron 9.000 de las 18.000 granjas que tenía el país hace 10 años.
Cumplido el reto, Lamazares retornó a Rodeiro con el tanque de leche engalanado con el cartel de los cabezas de lista de Nós.