La interminable sombra del desempleo

Mario Beramendi Álvarez
Mario Beramendi SANTIAGO / LA VOZ

ELECCIONES 2016

Evolución de la situación laboral en España
La Voz

Pese a la mayor ocupación en la salida de la crisis, España afronta enormes desafíos: bajar la tasa de paro del 21,6 %, la segunda más alta de la eurozona, y generar empleo de más calidad

05 dic 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

Nada inquieta más a los hogares que el problema del desempleo. Así lo refleja el último barómetro del CIS. Y así lo avalan los datos oficiales, escalofriantes en el caso de los jóvenes: después de Grecia, España sigue siendo el país de la UE con más tasa de paro juvenil: el 47,7 %.

¿Cuáles son los mayores problemas?

Un mercado de trabajo dual, en el que existe una enorme línea que divide a los indefinidos y a los eventuales con empleo precario. Un problema que existía en España ya antes de la crisis, pero que se ha acentuado en la salida de la recesión. A ello habría que sumar otros, que corren grave riesgo de convertirse en estructurales: primero, la galopante pérdida de activos, especialmente en Galicia, bien por la emigración de los jóvenes ante la falta de oportunidades o bien por la crisis demográfica que impide el relevo generacional en las cohortes de edad. Y segundo, la cronificación del paro de larga duración. Riesgo que afecta a los mayores de 45 años y también a los jóvenes peor formados que, antes del estallido de la crisis, abandonaron los estudios de forma prematura atraídos por altos salarios en la hostelería y la construcción.

¿Cómo se han abordado?

Generalmente, con un profuso afán legislador. España acumula cinco grandes reformas laborales desde 1984 y desde entonces se han impulsado hasta 86 cambios normativos. A ello habría que añadir medidas de marcado carácter cortoplacista, inducidas a veces por el ciclo electoral. Las diferentes ayudas a las empresas para favorecer la contratación y la estabilidad en el empleo han fracasado. Las empresas despiden a un alto número de trabajadores una vez concluido el período de bonificación.

¿Dónde debería ponerse el foco?

Más allá de la necesaria flexibilización de las relaciones laborales, de los modelos de contrato, la temporalidad y los bajos salarios están relacionados con un sistema productivo altamente dependiente de sectores como el turístico o el inmobiliario, con un bajo valor añadido bruto por ocupado. Y con una estructura de microempresas, poco especializadas, que operan en mercados locales. Para revertir esto se requiere una estrategia a medio y largo plazo, un patrón de crecimiento basado en la inversión en educación y en I+D+i, tanto pública como privada. Para mejorar la empleabilidad a corto plazo, se precisa el buen uso de una herramienta que ha menguado con la crisis: las políticas activas de empleo que gestionan las comunidades. Desde el 2012, se han recortado dos de cada tres euros.

¿Cuál es el balance de la reforma laboral?

Ni todo el empleo destruido desde su aprobación es imputable al cambio normativo por facilitar los despidos ni tampoco existe indicador alguno que permita medir cuántas empresas han garantizado su viabilidad gracias a la aplicación del instrumento más poderoso que otorgaba la reforma: la devaluación salarial. Los cambios normativos no crean ni destruyen empleo por sí mismos. Es la actividad económica. Desde que se aplicó la reforma laboral si conviene poner encima de la mesa algunos datos. Si se analiza el tipo de contrato, el número de personas afiliadas con empleo indefinido ha descendido un 6,1 %, hay 506.766 trabajadores fijos menos, mientras que la disminución de los temporales ha sido el 1,3 %, 61.947 personas menos. La tasa de precariedad laboral ha pasado del 36,6 al 37,8 %.

¿Hacia dónde nos dirigimos?

Gran parte del empleo a tiempo completo destruido durante los años de crisis está siendo ahora reemplazado por jornadas a tiempo parcial. Y a esto hay que sumar, además, que más de la mitad de las horas extras que se hacen en España son sin remunerar. Por tanto, tenemos un mercado laboral más precario. España contabiliza 2,8 millones de personas que trabajan a media jornada. Y en Galicia la mitad de los gallegos empleados por horas tienen más de 40 años. Es decir, quienes perdieron su trabajo durante la crisis están trabajando ahora en lo que pueden.

¿Cuáles son los riesgos?

España tiene un mercado laboral más envejecido, pero sobre todo con un alarmante incremento de la pobreza laboral. Situación en la que se encuentran aquellos ocupados cuyos ingresos no le permiten atender necesidades básicas o sostener una familia. Un fenómeno alimentado por la devaluación salarial y el contrato a tiempo parcial. En Galicia, la sufren uno de cada cinco trabajadores, según la última EPA. Hay 153.000 personas que cobran menos de 700 euros brutos distribuidos en 14 pagas.

De la reforma de la reforma al contrato único y la jornada de 35 horas

Con 4,8 millones de parados, las medidas para mejorar la maltrecha situación del mercado laboral constituyen un elemento central de los diferentes programas electorales.

PP

¿Una nueva reforma? En materia de empleo, los populares compendian 12 medidas, algunas de las cuáles son meras generalidades pendientes de concreción, como todo lo relativo a la conciliación de la vida familiar y laboral. En cualquier caso, el programa arranca, en el punto primero, con la puesta en marcha de una reforma integral del mercado de trabajo que dé respuesta al drama del paro. Un cambio, asegura, coherente y coordinado de la contratación, la negociación colectiva, el sistema de relaciones laborales y la formación orientada al empleo y la intermediación. Rajoy se ha descolgado los últimos días con la promesa de una rebaja en las cotizaciones sociales que no aparece en el programa electoral.

PSOE

Fin de las bonificaciones. La formación liderada por Pedro Sánchez plantea duplicar las inversiones destinadas a las políticas activas de empleo y que se exija una evaluación de la eficacia de las mismas. A diferencia del PP, los socialistas plantean suprimir todas las bonificaciones a la contratación, salvo las dedicadas a las personas con discapacidad, en riesgo de exclusión social o víctimas de violencia de género, y destinar la inversión que actualmente se dedica a las mismas a formación para el empleo. El PSOE plantea la derogación de la reforma laboral y elaborar un nuevo Estatuto de los Trabajadores como carta de derechos e igualdad en las relaciones laborales.

Ciudadanos

Contrato único. La formación liderada por Albert Rivera plantea tocar algunos aspectos de la reforma laboral del PP. Su propuesta estrella es que las nuevas contrataciones se hagan con un contrato indefinido con indemnizaciones crecientes. Se constituirá un seguro contra el despido mediante aportaciones empresariales a cada trabajador de un 1 % de su salario. Se podrá disponer de él en caso de despido o en la jubilación. Se establecerá una bonificación en las cotizaciones de la Seguridad Social de las empresas que despidan menos. Ciudadanos propone un plan de lucha contra el paro de larga duración y un complemento salarial anual garantizado para rentas que no alcance una cuantía mínima.

Podemos

Las 35 horas. Podemos plantea la supresión de las ayudas para generar empleo a tiempo parcial y el establecimiento de una jornada laboral máxima de 35 horas, lo que redundaría en el aumento de la ocupación. También recogen un incremento del salario mínimo y el establecimiento de máximos en la diferencia entre los salarios más elevados y el salario medio en las empresas, que actualmente es del 127 %. También proponen la derogación total de la reforma laboral aprobada por el PP en el 2012.

Nós Candidatura Galega

Más competencias. En su programa, la alternativa nacionalista plantea derogar las últimas reformas laborales, una nueva modificación del Estatuto de los Trabajadores para que restablezca la indemnización de 45 días por despido y poner en marcha una regulación laboral más equitativa, que impida el abuso en la contratación a tiempo parcial. Nós plantea transferir a Galicia todas las políticas de fomento del empleo y formación para adaptar la estrategia laboral al territorio.