Feijoo lamenta que Rajoy no se explicara antes como lo está haciendo ahora
ELECCIONES 2016
Advierte de que puede haber un tripartito de perdedores si los que votaron al PP en el 2011 se abstienen o apoyan a Ciudadanos
07 dic 2015 . Actualizado a las 05:00 h.«Lo que Madrid no una no lo une nadie», asegura Alberto Núñez Feijoo tras hacerse una foto con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, y el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, que se está convirtiendo en principal adversario del PP. El corrillo alrededor del presidente de la Xunta en la recepción del Día de la Constitución está muy concurrido, pero hace un aparte para conversar con La Voz.
Se congratula de que Mariano Rajoy haya decidido abrirse más y ser más cercano y admite que echó de menos que no empleara más tiempo en dar explicaciones a lo largo de la legislatura. «Se ha dedicado tres años y medio largos exclusivamente a gobernar y en estos últimos minutos del partido se está dedicando a explicar el porqué de las decisiones y a describir como ha mejorado su país», explica. «Lo que le tocó durante tres años y medio fue presidir un comité de crisis y en una crisis permanente hay que dar muchas explicaciones a los ciudadanos», asegura. Señala que cuando ve al presidente intervenir en los programas de televisión comprueba que es «exactamente lo que contestaría si vas en el coche con él o en la sobremesa tomándote un cortado».
Espera que ese «Rajoy verdadero, tolerante, humilde y patriota» convenza a los que fueron votantes del PP y en las últimas elecciones se abstuvieron u optaron por Ciudadanos. Les pide que reflexionen porque existe el riesgo de que se forme un tripartito de perdedores. No contempla la hipótesis de que Rivera exija que Rajoy se aparte a cambio de obtener el respaldo de su partido para que gobierne Soraya Sáenz de Santamaría.
Imposición antidemocrática
«Esa imposición sería sectaria y antidemocrática», sostiene. «Si un señor tiene siete u ocho millones de votos nadie le puede decir que no valen para nada y los que valen son los que tengo yo», añade. Pero le preocupa lo que considera ambición desmedida de Rivera, al que ve muy crecido y con ganas de ser presidente a toda costa, con un partido que «solo tiene un proyecto personal, no de país ni político».
El objetivo que se fija para el PPdeG es obtener la mayoría absoluta de los 23 escaños en disputa. Y utiliza un símil futbolístico para apuntar que hay al menos cuatro que se van a decidir por la mínima, uno en cada provincia. «Este es un partido de muchos balones al poste, veremos qué entra», afirmó. Con esos 12 escaños o más aspira a que el PPdeG ayude a facilitar la gobernabilidad de España, que «le interesa mucho a Galicia, ya que en la próxima legislatura se van a decidir muchas cosas que nos afectan, como la financiación autonómica, y seguir con el ritmo de las inversiones, que es clave para la conexión definitiva con el resto del país». Por eso concluye que a Galicia le conviene que un gallego sea presidente del Gobierno.
Considera que no es tiempo de hablar de la sucesión de Rajoy ni de si Sáenz de Santamaría ha tomado ventaja con su gran presencia en la campaña. Vuelve a emplear la comparación con el fútbol. «Estamos en los últimos partidos de la Liga, el día 20 se sabe el campeón y vamos primeros, hablar de cambiar al entrenador es sorprendente, eso le interesa a los demás partidos, no al nuestro», explica. «Vamos a tener a Rajoy cuatro años más, estoy absolutamente convencido», concluye.
Defiende la Constitución «de la democracia, la libertad y la tolerancia»
Feijoo volvió a mostrar una vez más su cerrada defensa de la Constitución, que cumple 37 años desde que fue aprobada mayoritariamente en referendo por los españoles. El presidente de la Xunta reivindicó su vigencia, ya que sigue siendo «la de la democracia, la libertad y la tolerancia». Además, puso de manifiesto las grandes ventajas del texto constitucional. «Nos ha permitido afrontar los cambios políticos de estos 37 años, las crisis económicas, prescindir de la moneda española para tener la moneda única europea», afirmó, Destacó que es la más longeva de las constituciones con las que ha contado España y mostró su deseo de seguir durante mucho tiempo bajo ese paraguas para acoger «cualquier tipo de planteamiento ideológico, cualquier sensibilidad, cualquier pluralidad».
La victoria de todos
Feijoo sostiene que «la Constitución no es de nadie, ni está limitada por una marca temporal que la haga hoy anacrónica» y que supone «la victoria de todos». Pero no considera que su reforma tenga que ser un tabú «si tiene objetivos claros y nace de un sentimiento mayoritario», aunque sí debe ser defendida frente a los que pretenden ponerla en peligro.