Culpa al ex-secretario general de «deshacer» el PSOE y no querer ahora recomponerlo «Si me has destrozado el reloj, déjame que lo arregle antes de darte la hora», dijo ayer Alfonso Guerra a Felipe González, en la presentación de la candidatura de Matilde Fernández a la secretaría general del PSOE. La situación del partido está tan abierta, que todos intentan coger posiciones. Ayer fue el turno del antiguo guerrismo, ahora reconstituido como «ala izquierda» del partido. Matilde Fernández, arropada por unas 2.000 personas, se mostró a favor de gobernar no para todos, «sino para los excluidos».
27 may 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Alfonso Guerra reapareció ayer en público tras meses de silencio para marcar el territorio que va a defender el sector que ha liderado históricamente en el próximo congreso del PSOE. El ex-número dos se rodeó de más dos mil militantes en la sede madrileña de UGT para arropar la candidatura de Matilde Fernández a la secretaría general. El ex-vicesecretario general comenzó por el pasado y exigió a todos los socialistas que estuvieran «orgullosos» del mismo, sobre todo de los Gobiernos de González. Pero ésta fue la única concesión que hizo al ex-presidente. Ayer cuestionó sin citarle el papel que está jugando en el proceso congresual: «Es paradójico que algunos que han estado deshaciendo la organización ahora no nos dejen hablar de la organización. Si me has destrozado el reloj, déjame que lo arregle antes de darte la hora». Adiós al guerrismo Lo más curioso es que Guerra utilizó su intervención para dar carpetazo al propio guerrismo. «Nuestras propuestas no son de guerristas, sino de socialistas», dijo. Y de entre los socialistas, de aquellos que los antiguos guerristas gustan de calificar ahora como «la izquierda del partido», en la que estarían no sólo los miembros de esta corriente, sino Izquierda Socialista, presente ayer en el acto, o los sindicalistas que militan en el PSOE. En esta línea, Guerra hizo un llamamiento a todos los socialistas para que superaran «la tentación de integrarse en la cultura neoliberal» que, a su jucio, representan otras opciones en el partido como José Bono o Zapatero. En ello insistió Matilde Fernández al pedir «debate de ideas» de cara al congreso. En esta línea, criticó los objetivos que define la ponencia marco y los enfrentó a los del documento que el ala izquierda defenderá: «Debemos gobernar no para todos, sino para los excluidos, para los trabajadores», indicó.