Otra vuelta de tuerca sobre el derecho a la independencia

La Voz

ESPAÑA

20 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Desde que en octubre de 1997 Ramón Jáuregui abandonó la nave socialista en el País Vasco para irse a la Ejecutiva con Almunia, los problemas en el PSE han sido constantes. Tras el 13-M, el desencanto se ha ido evidenciando poco a poco con sibilinas críticas hacia Nicolás Redondo y su «hermanamiento» con el PP. Jesús Eguiguren, el auténtico ideólogo de los socialistas vascos, ha puesto de nuevo sobre la mesa el debate sobre el derecho de autodeterminación. Hay quien ve en esta propuesta una invitación para que Redondo dé un portazo y se vaya. En realidad, lo que hace Eguiguren es retomar las ideas que defendía antes de la firma del Pacto de Lizarra. Según un dirigente del PSE, «en él subyace la idea de que el PNV ha cambiado de estrategia». Pero antes de hablar sobre el relevo de Redondo, las familias socialistas toman posiciones. A Eguiguren le apoyan sin fisuras sus correligionarios en Guipúzcoa, con Elorza a la cabeza. En Álava, donde las urnas han dado la espalda tradicionalmente al PSE, el pensamiento mayoritario coincide con el del secretario general: «La Constitución y el Estatuto son los garantes de nuestros derechos y libertades». Un «grano» en Vizcaya El status quo es más complejo en Vizcaya. Los alcaldes socialistas de la margen izquierda de la ría (Baracaldo, Sestao o Portugalete) respaldan a Redondo, no en vano su familia es portugaluja. Pero les ha salido un grano. Patxi López opina que abrir un debate sobre la autodeterminación es «inoportuno», aunque, al contrario que el líder del PSE y en consonancia con Eguiguren, sostiene que hablar sobre este tema serviría para evidenciar las contradicciones nacionalistas.