El hasta ayer líder de los socialistas vascos no se presentará a la reeleción en el congreso de febrero si ve que carece de apoyos El secretario general del Partido Socialista de Euskadi, Nicolás Redondo, presentó su dimisión porque la mayoría de los miembros de la dirección quieren un pacto con el PNV. El hasta ayer líder de los socialistas vascos deja el cargo porque está «más que harto» del «trajín» que se ha «cocinado» en el partido a sus espaldas.
21 dic 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Redondo Terreros señaló ayer que, de momento, se iba «a casa, con mi familia y mis amigos» y aseguró, pese a que desde algunos sectores del PSE se interpreta que su dimisión es un paso estratégico para presentarse a la reelección, que no tiene decidido si volverá a optar por la secretaría general en el congreso extraordinario que deberá celebrarse en los próximos meses. «Dependerá de los apoyos que tenga», pero aclaró que si la mayoría del partido quiere «pactar con el PNV para hacer un Estella dos, que no cuenten conmigo». Poco después de presentar su renuncia «irrevocable» en la reunión de la Ejecutiva celebrada en un hotel de Vitoria, Redondo sostuvo que la decisión no fue un calentón del momento, porque llevaba «días hablando» con otros dirigentes del partido, entre ellos con el secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, de esta posibilidad. Conferencia política Advirtió que no estaba dispuesto a liderar a los socialistas vascos «con todo el trajín» que ha habido en las últimas semanas, en referencia a la polémica suscitada en torno a los documentos para la conferencia política que estaba prevista para el próximo febrero. La reunión de la Ejecutiva del PSE venía precedida de un intenso debate sobre la oportunidad de celebrarla para aprobar la ponencia base de la conferencia. El presidente del partido, José María Benegas, le reclamó, incluso, que aplazase la reunión porque no existía el clima para hacer «un debate en profundidad y en calma» sobre un documento que ya había recibido una fuerte contestación de sectores del PSE. El texto sustituía al que elaboró el vicesecretario general, Jesús Eguiguren, que no descartaba debatir sobre la autodeterminación del País Vasco en un escenario de paz, tesis que desató la polémica en el partido.