PP y PSOE moderan el discurso para mantener la unidad contra ETA
27 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.El Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo que firmaron el 12 de diciembre de 2000 el PP y el PSOE «no peligra» y sería «un disparate» que se rompiera, aseguró el vicepresidente primero y ministro de Interior, Mariano Rajoy. «Hay fuegos de artificio, pero no hay mar de fondo», sostuvo el ex-ministro socialista Alfredo Pérez Rubalcaba. Ambos apelaron al tono conciliador después de comprobar que las fisuras abiertas en el acuerdo amenazaban con la ruptura total. Desde otro frente, el secretario general de la Presidencia, Javier Zarzalejos, y el socialista Rubalcaba, habituales interlocutores entre los firmantes del acuerdo, conversaron en las últimas horas para apaciguar las aguas. Asuntos no pactados El mensaje pacificador no evitó, en cambio que, aunque con menor intensidad, prosiguiera el cruce de palabras poco conciliadoras. Rajoy reclamó al PSOE un «esfuerzo para actuar con seriedad», porque en la reunión con el lendakari plantearon algunos asuntos no pactados en el marco del acuerdo. El secretario general del PP, Javier Arenas, a su vez, insistió en que los socialistas actuaron «a espaldas» de su partido y urdieron un acuerdo con el PNV, una actitud que, en su opinión, pone «en entredicho» su compromiso con el pacto. El presidente de la gestora del PSE, Ramón Jáuregui, entretanto, rechazó las acusaciones de pacto previo con el lendakari para preparar la reunión que estudió las medidas para mejorar la seguridad de los concejales. «La única cocina previa fue la reunión que mantuve el día anterior con Carlos Iturgaiz para coordinarnos y con Javier Balza para informarle de nuestras propuestas», señaló el dirigente de los socialistas vascos.