El regidor pidió al presidente de la Audiencia Nacional que intercediera por su situación pocas horas antes de ingresar en la cárcel El magistrado de la Audiencia Nacional Juan del Olmo ordenó a primera hora de ayer el ingreso en prisión incondicional e incomunicada de otros cinco colaboradores de Jesús Gil en el Ayuntamiento de Marbella, quienes siguieron los pasos marcados la noche anterior por el propio alcalde y su contable.
18 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Después de veintidós horas de interrogatorios, todos están acusados de la presunta detracción de 30 millones de euros (unos 5.000 millones de pesetas) de las arcas municipales, aunque podrían quedar en libertad provisional ¿con o sin fianza¿ mañana, una vez concluyan las diligencias que ha pedido la Fiscalía Anticorrupción. Mientras Gil y Gil y su asesor fiscal, Manuel Castel, se encuentran en la cárcel de Alcalá-Meco (lugar elegido por el juez junto con Instituciones Penitenciarias por su proximidad a un hospital, dados los conocidos problemas cardíacos y de hipertensión que aquejan al polémico empresario), el resto de los imputados en el sumario ingresó a primera hora de la tarde de ayer en la prisión de Soto del Real. Los siete fueron sometidos a un reconocimiento médico y se hallan aislados en una celda individual. Sólo pueden hablar con quienes tengan «expresa autorización» del juez y tienen restringido el uso de cualquier medio de comunicación. El titular del Juzgado Central de Instrucción número seis les acusa de los presuntos delitos de malversación de caudales públicos y falsedad en documento mercantil, tras admitir a trámite una querella del órgano anticorrupción. Juan del Olmo afirma en su auto que existen «indicios probatorios» que conceden «verosimilitud» a la acusación del Ministerio Fiscal, según la cual Jesús Gil, «con el objeto de enriquecerse personalmente y valiéndose del puesto que ocupa como alcalde de Marbella desde junio de 1991, desvió fondos del Ayuntamiento de forma sistemática hasta 1995 a sus propias cuentas, o a las de sus sociedades por él controladas». Los investigadores creen que el presidente del Atlético de Madrid ¿por cuya gestión también será juzgado a finales de este mes¿ «se valió de personas de su íntima confianza» para crear una especie de caja B del consistorio marbellí, que se nutría con el dinero obtenido a través de cientos de facturas falsas emitidas por cuatro sociedades instrumentales y abonadas por las empresas instrumentales. Según fuentes judiciales, el juez Del Olmo recibió ayer «multitud» de documentos y un ordenador fruto de los registros efectuados en la víspera en varios despachos y domicilios de los imputados, a los que se unieron las cintas obtenidas de varias escuchas telefónicas. Pidió clemencia A pesar de la tranquilidad que intentó mostrar cuando se le comunicó su ingreso en prisión, Gil y Gil hizo llegar el martes por la mañana una carta al presidente de la Audiencia Nacional, Carlos Dívar, en demanda de auxilio. En la misiva, de seis folios, el alcalde de Marbella le pide que interceda por su situación personal tras explicarle que había sido detenido en su casa por dos policías, a pesar de que siempre ha estado a disposición de la Justicia cuando se le ha requerido. Asimismo, y tras enumerar todos los procesos judiciales que tiene pendientes, dice disponer de auditorías que justifican la salida del dinero por cuyo uso ilícito ha sido encarcelado. Esa será una de las bases del recurso que los abogados de Jesús Gil presentarán contra la prisión incondicional de su cliente, al considerarla «desproporcionada», «drástica» y no justificada por la aparición de nuevos indicios. No obstante, el juez ya ha anunciado que revisará «de oficio» la situación de los siete imputados una vez que finalicen las pruebas en curso y «no puedan interferir en su desarrollo». Así lo esperan, además del regidor marbellí, su ex-abogado José Luis Sierra, los contables Manuel Castel y José Luis Jiménez y el gerente Juan Antonio Roca, junto a los empleados municipales Javier Herrera y Eduardo Gonzálvez.