Pau Donés y su grupo presentan en las fiestas del PCE su tercer disco, «De vuelta y vuelta», un mensaje positivo contra el pasotismo de la sociedad
13 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Rebelde, inconformista, con las ideas claras y sin ningún tapujo por expresar sus creencias, ya sea de palabra o a través de canciones. Así es y será Pau Donés, líder y alma de Jarabe de Palo, para fortuna de sus seguidores nacionales e interancionales. Quién le iba a decir a este chico que una belleza de La Habana «con cien libras de piel y hueso y cuarenta quilos de salsa», fruto de un providencial viaje a Cuba, le convertiría en un auténtico fenómeno de masas. Porque además de provocarle sueños y calentones -escuchen atentamente la letra- con ella consiguió lo que buscaba: vivir de la música. Los Beatles, Bob Marley y una guitarra fueron los culpables de que a este aragonés afincado en Barcelona le entrase el gusto por este mundillo. A los 15 años compaginaba conciertos en locales con su trabajo en una agencia de publicidad. En 1997 graba su primer trabajo, La flaca, una fiel plasmación de personalidad. Son «once canciones sencillas, directas, sin mayores pretensiones. Música de medio tiempo y letras con mensaje, fruto de 31 años de sol y sombra», según sus palabras. Tras dos años de éxitos y galardones: premio Ondas a la mejor canción, premio Amigo al grupo revelación entre otros; llegaría Depende, tan sencillo y personal como el anterior. Con la sabiduría adquirida por los años, su última grabación, De vuelta y vuelta, trae un mensaje positivo ante el pasotismo social. Igual que sorprendió cortándose el pelo en un vídeo musical, se dejará la piel, junto a su grupo, en el concierto que a las 22.30 h dará dentro de las fiestas del PCE en la Casa de Campo.