Encuentro con los afectados por la CPV, visita a la calle Montera, almuerzo en la universidad Carlos III de Getafe, reunión de tres horas en Ferraz y, por último, el Circo del Sol. Todo eso en un sólo día.
02 nov 2002 . Actualizado a las 06:00 h.La vida de Trinidad Jiménez ha dado un giro de 180 grados desde que su partido, el PSOE, anunciara su candidatura a la Alcaldía de Madrid. Su agenda está cargada de actos y de reuniones. Ella lo acepta resignada y no se queja. Nunca deja de sonreír. 9:00: Trinidad Jiménez sale de su casa en uno de los coches que el PSOE le ha asignado hoy. Cada día lleva uno diferente, de distinta marca, porque los automóviles van rotando entre los distintos miembros de la dirección del partido. Durante el recorrido, de aproximadamente media hora, la candidata repasa la agenda del día y echa un vistazo a los periódicos. Apenas ha salido el sol y el teléfono móvil ya ha empezado a sonar. Lo atiende con una sonrisa. 9:45: Jiménez llega a Santa Engracia, la sede de la FSM, donde se entrevista con una decena de afectados por el caso CPV, la promotora que vendió el terreno antes de levantar los pisos que había vendido a 1.200 familias. Les escucha, les atiende, a ellos y a la veintena de periodistas y fotógrafos que aguardan su comparecencia a las once con Rafael Simancas. Sigue sonriendo. Los gestos de su responsable de prensa no dejan lugar a dudas. Se acerca el momento de coger el bolso de grandes dimensiones, que había abandonado en un rincón de la sala de prensa, y marcharse a otro lugar. 11.30: La cita ahora es en la calle Montera, en el hotel Senator, en cuya recepción la esperan representantes de la Asociación de vecinos y comerciantes de esta zona del centro, con problemas de convivencia por la prostitución. La candidata inicia el recorrido por la calle, de quinientos metros, dejando claro que la prostitución le repugna y que, si gana, su intención es regularizarla para evitar casos como el del dueño de la floristería que al tiempo que le estrecha la mano le pide que haga algo, que las tiendas del barrio están cerrando y que la situación es insostenible. Trinidad asiente con la cabeza y sonríe cuando el vendedor le explica el truco para evitar que las prostitutas se acerquen a su negocio: -«Saco las flores a la acera para evitar que se apoyen en mi negocio», dice el hombre. -«Por lo menos huele mejor», contesta la aspirante. La comitiva interrumpe su recorrido ante el cine Acteon, antes los Almacenes Arias, que ardieron en 1987, provocando la muerte a diez bomberos. Jiménez les rinde homenaje poniendo unas flores en la placa de la fachada. Apenas se ven prostitutas porque, según explica uno de los miembros de la asociación, la policía ha venido esta manaña y «ha limpiado la zona». El goteo de curiosos es constante. Un taxista planta su coche ante la candidata y le hace un ruego: «Guapa, a ver si ganas y haces algo por nosotros». La socialista toma nota de la petición con una sonrisa. La misma que dedica a los vecinos en el momento de la despedida, en Sol. 13.00: La muerte del cineasta Juan Antonio Bardem alteró la agenda de ese día. No le conocía personalmente pero le admiraba porque supo «conjugar su compromiso social y político con el estético». Por ello visitó su capilla ardiente y acompañó a la familia Bardem en su dolor. 13.30: Su valedor político, José Luis Rodríguez Zapatero, la espera en la Universidad Carlos III de Getafe para dar una conferencia sobre ciudadanía y democracia. El almuerzo, junto a Zapatero y miembros de la Universidad, estuvo bien, aunque ella prefiere los huevos con patatas fritas que cuando no tiene tiempo toma en su despacho de Ferraz. 17.00: Allí regresa para reunirse con los asesores que ultiman los preparativos de la campaña electoral, que ya se acerca. (Los carteles con su imagen y la famosa chaqueta de cuero estarán la próxima semana en todas las calles de Madrid). La reunión se prolonga hasta las ocho de la tarde, hora en la que se marcha a casa para cambiarse de ropa -el traje negro lo sustituye por otro gris- y recoger a su sobrina de 10 años. 22.00: Juntas acuden al estreno de Saltimbanco, el espectáculo que el Circo del Sol acaba de estrenar en Madrid. Doce horas después, la candidata sigue sonriendo.