Creado en octubre de 1962 por Reinhard Mohn y Pere Steve Quintana, este popular club de lectura que celebra este año su cuadragésimo aniversario cuenta en la actualidad con medio millón de familias asociadas
21 dic 2002 . Actualizado a las 06:00 h.«La pasión por el libro y la fe ciega en su poder de seducción sobre millones de personas» impulsó a Reinhard Mohn, presidente del grupo Bertelsman, y en un primer momento a Pere Steve Quintana, fundador de la editorial Vergara, a la creación de un club de lectura. Eran los albores de la década de los sesenta, las canciones de los Beatles, las interminables piernas de Twiggy o los goles de Pelé acompañaron a Círculo de Lectores en los inicios de su lucha por desterrar la creencia de que en España no se lee. Con las fiestas en el Hotel Velázquez de Madrid y en el Ritz de Barcelona y la edición de la primera revista, que llevaba el Arlequin de Picasso en la portada, se dio, en octubre de 1962, el pistoletazo de salida a este proyecto que en la actualidad cuenta con medio millón de familias asociadas. Su fórmula, consistente en la permanente captación de socios, la atención personalizada y la elaboración de un programa bimestral de publicaciones caracterizado por la pluralidad y la calidad, no tardó en dar sus frutos. A la visita a Toledo para celebrar los cien mil miembros en invierno de 1965, le sucedió una cena en la que Manuel Fraga, entonces ministro de Información y Turismo, alabó el valor del libro y el medio millón que habían rebasado en su décimo aniversario. Y así una interminable sucesión de aniversarios en los que siempre estuvo presente la realidad del país. Por ejemplo, el largo ciclo de conferencias en el que se proponían «contribuir a un mejor conocimiento de España y de su futuro inmediato ante circunstancias como la normalización de la libertad o la integración en la Europa comunitaria». Estas charlas de figuras tan representativas como Julio Caro Baroja, Adolfo Suárez o Gonzalo Torrente Ballester quedaron recogidas en Visiones de España 1985-2000. El primer ejemplar fue entregado a sus Majestades los Reyes, Socios de Honor desde 1989. Uno de sus compromisos fundacionales es el de acercar los autores y creadores a su público para promover el diálogo. Por eso, Camilo José Cela, Pedro Laín Entralgo, Mario Vargas Llosa, junto con otros prestigiosos escritores, han participado en numerosas tertulias y homenajes. Inmortales autores Todavía se recuerdan las jornadas conmemorativas del setenta cumpleaños de Camilo José Cela en torno a La familia de Pascual Duarte o la emocionante reunión con la que Miguel Gila se despedía de España, en vísperas de su traslado Argentina, en la que participaron Serrat y Romeu. Si los inmortales autores del Siglo de Oro han tenido presencia permanente en las colecciones de Círculo, tampoco han estado ausentes los clásicos modernos ni las jóvenes promesas. El padrino, de Mario Puzo, Por quién doblan las campanas, de E. Hemingway, La Historia Interminable, de Michael Ende y las Obras selectas de Federico García Lorca son algunos de los libros que más adeptos han tenido en toda la historia de la entidad. Pero por encima de todos, Cervantes y su Quijote. A lo largo de los años han vuelto una y otra vez la mirada hacia esta obra que ha merecido una nueva edición ilustrada por Antonio Saura. Con Herbert von Karajan a la cabeza, el intérprete musical más solicitado por los lectores, la música ha sido compañera fiel de los libros en el alma del club. En su amplia fonografía se pueden encontrar discos para todos los gustos. Cuarenta años después, con Fernando Carro de director desde 1997, continúan, como dice la ministra Pilar del Castillo en el catálogo de la exposición La pasión por el ibro, haciendo que la literatura «siga siendo el extraordinario vehículo para la lectura que siempre ha sido, y un objeto apetecido por los artistas».