La negativa de la formación de Arzalluz a ceder a las demandas de representación de los de Erraztio frustran un acuerdo electoral de ambas fuerzas nacionalistas
22 ene 2003 . Actualizado a las 06:00 h.PNV y Eusko Alkartasuna concurrirán por separado a las elecciones municipales del próximo mes de mayo. Las diferencias insalvables a la hora de determinar el liderazgo en algunos municipios, fundamentalmente en Guipúzcoa, y la negativa del partido de Xabier Arzalluz a reconocer a EA la cuota de representación que reclamaba echaron por tierra el esfuerzo de las comisiones negociadoras y frustraron la reedición de una coalición que rentó buenos dividendos al nacionalismo en las pasadas elecciones autonómicas. Tanto que el acuerdo permitió a Juan José Ibarretxe erigirse lendakari. A través de un comunicado, Josune Ariztondo y José Antonio Rubalcaba, el PNV confirmó que minutos antes de las doce del mediodía el Euskadi Buru Batzar remitió una misiva a la dirección de EA anunciando la ruptura de las negociaciones para concurrir en coalición a las elecciones de mayo. Fue ésta la segunda fractura en un proceso que se ha prolongado durante diez meses y que ya sufrió un parón importante a finales del pasado año. Plazo de 48 horas El PNV justificó su decisión en la «falta de respuesta afirmativa» a su última propuesta por parte de EA y una vez superado el plazo de 48 horas que el partido de Arzalluz le dio al de Begoña Errazti en la última reunión celebrada el sábado 18 y que venció el pasado lunes. Rubalcaba descargó la responsabilidad de la ruptura en su hasta ahora socio que, a su juicio, ha demostrado que «no considera posible la coalición global» cara a las elecciones del próximo mes de mayo y que convierte en «baldíos» los esfuerzos llevados a cabo tras diez meses de conversaciones. Confirmado que cada formación acudirá por separado a los comicios locales, el PNV trasladó a EA su disposición a alcanzar acuerdos de gobernabilidad en los municipios vascos una vez que los electores hayan depositado su voto en la urna. El partido mayoritario de la comunidad autónoma vasca no ocultó su «desilusión» con el desenlace del proceso y por «no haber podido convencer» a su hasta ahora socio de la «necesidad» de reeditar una coalición «que atendiera a los deseos de una parte importante de la sociedad vasca». Respuesta de EA En su respuesta, el secretario general de EA, Gorka Knorr, señaló a la «propuesta inamovible» del PNV que «no respetaba» la representación de su grupo, la responsabilidad del fracaso. Knorr señaló que «en estos momentos» el PNV «no está interesado en llegar a acuerdos con EA y lo sentimos». El número dos de EA apostó por una coalición «que sirva de forma eficaz a los intereses de nuestro pueblo» y aseguró que su grupo «siempre estará dispuesto» a un acuerdo «justo y equilibrado» en «aras al interés del país». Gorka Knorr no ocultó además su sorpresa por el anuncio del PNV y desveló que ambos partidos habían pactado anoche llevar a cabo ayer mismo una última reunión que no se celebró. Fuentes próximas a la negociación confirmaron que el bloqueo se produjo al determinar el ámbito de la coalición. Mientras PNV demandó un acuerdo «global», EA ofreció uno «general» pero se reservó la posibilidad de concurrir en solitario en municipios importantes como Azpeitia, Mondragón, Hernani o Tolosa, a la vez que reclamó mayores cotas de representación en otra veintena de localidades. Uno de los puntos de fricción más importantes y que enrareció el proceso se situó en San Sebastián. EA exigía nombrar al candidato a alcalde y el PNV se negó a retirar la candidatura de Román Sudupe.