Cuatro bodas y una detención

La Voz J.M.H. | REDACCIÓN

ESPAÑA

La inclinación de la viuda española Nicolasa N.A. al casorio con nigerianos facilita la desarticulación de una red que organizaba enlaces de conveniencia por 3.000 euros

12 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

Tras la exagerada inclinación al casorio de la viuda Nicolasa N.A., española nacida en Bata (Guinea Ecuatorial) hace 47 años, había algo más que profusión de amor y memoria de África. Y es que esta residente en Torrejón de Ardoz (Madrid) tenía sobre todo una gran visión del negocio. Una novedosa empresa que ha tocado a su fin tras sus cuatro bodas con otros tantos nigerianos, que regularizaban así su situación en España por 3.000 euros. Esta facilidad para mudar estado civil y su gusto por el viaje rápido -sus matrimonios civiles se celebraron en lugares como Azuqueca de Henares (Guadalajara), Zaragoza o Albacete, donde juraba su condición de soltera- tropezaron con su despreocupación por anular el desposorio anterior. Tan veloz solapación despertó la sopecha de la policía y el Consulado General de España en Lagos (Nigeria). La detención de Nicolasa (viuda desde hace 12 años) trajo consigo el arresto de otros tres hombres, de origen guineano, encargados de buscarle los cónyuges. Con ellos, se da por desarticulada una organización dedicada a preparar matrimonios ficticios mediante el pago previo de cantidades de dinero, y aprovechando la necesidad de legalizar la presencia en el país de los eventuales maridos, que inmediatamente solicitaban visado para tramitar el permiso de estancia como familiares de residentes comunitarios. La colaboración de embajadas y oenegés ha sido clave para cerrar la investigación.