Una merecida y justa distinción

La Voz

ESPAÑA

Madrid, Madrid, Madrid José Luis López Vázquez, galardonado con el Premio Nacional de Teatro 2002

08 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

?na gran lección de humildad fue la que dio José Luis López Váquez cuando ayer recibió el Premio Nacional de Teatro 2002. El veterano actor quiso recordar, en ese momento tan importante, a sus maestros y a algunos de sus compañeros que «padecen necesidad extrema». La ministra de Educación, Cultura y Deporte, Pilar del Castillo , entregó en el Teatro María Guerrero este galardón así como el Premio Nacional de Circo, concedido a título póstumo al domador, fallecido el año pasado, José María González Cachero Junior . El premio lo recogió su padre. Con gran emoción en su voz, López Vázquez agradeció esta distinción y declaró sentirse «conmovido, satisfecho, honrado y jubiloso». En un breve discurso en el que no faltó la ironía, el premiado mencionó a algunos de sus compañeros que padecen «flagrantes casos de necesidad extrema» y dijo compartir este premio con sus amigos de siempre, como el recientemente fallecido José Tamayo y Gustavo Pérez Puig. También recordó a sus mentores, Modesto Higueras , José Caballero y Luis Escobar , que le impulsaron en los inicios de su carrera, allá por los años 40. No olvidó tampoco mencionar a José Luis Alonso y al comediógrafo José López Rubio además de a directores de cine con los que ha trabajado como José María Forqué , Pedro Lazaga , José Luis Borau. ?a Fundación ProSiglo XXI organizó ayer la premiere, a beneficio de los Niños Acogidos en los Hogares de la Comunidad de Madrid, de Simbad, La Leyenda de los Siete Mares, una interesante cinta de animación producida por la factoría Spielber g, Dreamwork s. «Lo más difícil ha sido doblar las escenas de batallas en el barco», explicó Muñoz, quien fue elegido a través de casting, y quien cree que se hizo con el trabajo porque los responsables de DreamWorks buscaban «una voz varonil, sincronía y naturalidad». También han doblado las voces americanas -entre las que se encuentran las d e Brad Pit t y Catherine Zeta-Jone s - Natalia Millá n (compañera de Un paso adelante), María Moscardó y José Posad . Salvador de Bahía llegó ayer al Paseo de la Habana (Calle 54) en el puente aéreo de la dulzura y la pasión. Rosa Passos , cantante brasileña y poseedora de uno de los mejores swing del momento, dejó ayer bien claro (y el lunes también) porque Ron Carter (que el lunes pasado también estuvo en el club de jazz de Trueba) ha querido grabar un disco con ella. Considerada por la crítica como la versión femenina de Joao Gilberto, es la dueña de la simpatía y de la elegancia en el escenario. Pidió al público que no fumara, algo difícil de conseguir en un lugar así, y casi lo consiguió, los presentes simplemente utilizaron las manos para aplaudir, el resto de los sentidos los dejaron en el escenario. La anécdota graciosa: presentó a su hijo, «o millor contrabajista do mundo pra min», dijo cerca de doscientas veces. Pero el público entendió que por encima de la artista, estaba la madre, y le río la gracia. La Passos es la aristocracia del jazz de Bahía, es la reina de la sensualidad de las altas esferas, es la voz engalanada de las canciones hechas poemas. Si se lo perdieron ayer, hoy tienen su última oportunidad, a las once y media en Calle 54, Paseo de la Habana, 3.