Que vuelva Georgi Dan

| RICARDO MARTÍN |

ESPAÑA

EL MERCADO DE LA CORTE

03 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Los duelos electorales Rajoy-Zapatero pueden pasar a la historia como los más soft de la democracia. Por eso, la polémica reaparición de Alfonso Guerra recuerda el estribillo de la canción del verano, reclamando la vuelta del inefable Georgi Dan. Los méritos de Zapatero como dirigente de su partido y líder de la oposición son incuestionables. Ahora, tiene que convencer al elector de que su estilo educado no es un obstáculo -al contrario- para abordar con firmeza los grandes desafíos a los que se enfrenta todo gobernante. Chacón y Blanco Los guerristas , no Balbás, llevaron a Zapatero y su Nueva Vía al liderazgo del PSOE. En la FSM, sólo los acostistas garantizan la estabilidad necesaria para que el socialismo madrileño no vuelva a las portadas antes del 2004. Tras su celebrada reaparición, Guerra tendrá un papel relevante en la larga campaña electoral que se desarrollará próximamente. La nueva portavoz, la jóven diputada Carmen Chacón, aporta desde Ferraz una agresividad dialéctica de la que Zapatero carece. Blanco se dedicará en exclusiva a la batalla electoral. Cambios irrelevantes Una de las virtudes del modelo Aznar de hacer política es el buen trato con los de casa . Si algún cargo del PP comete un desliz se le retira a un segundo plano, pero nunca se hace leña del árbol caído. Cuando el sacrificio es irremediable, la rehabilitación llega más pronto que tarde. Exceptuando daños colaterales, como el producido con Mayor Oreja, la remodelación del Gobierno reproduce la fórmula «gracias por vuestra lealtad». Sobran los comentarios, porque las claves del cambio de Gobierno son irrelevantes.