Madrid, Madrid, Madrid Desde Gala hasta Fernán Gómez, el teatro reúne a los mejores dramaturgos españoles
08 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Una apuesta por la dramaturgia española. Así se resume el programa presentado ayer por el Centro Dramático Nacional (CDN), un conglomerado de piezas -célebres y novedosas, innovadoras y clásicas- con un denominador común: su decidida defensa de los textos teatrales made in Spain. Desde las insignes plumas de Antonio Gala o Fernando Arrabal hasta el talento polifacético de Adolfo Marsillach y Fernando Fernán Gómez, excepcionales sobre el escenario y dueños de una escritura brillante, esta cuidada selección se enfrenta a un año significativo: en diciembre, el CDN estrena un segundo escenario. El teatro Olimpia, en el céntrico barrio de Lavapiés, albergará un repertorio más joven e innovador que el del recientemente reformado María Guerrero. El programa se abre con la reposición del texto más conocido de Antonio Buero Vallejo, Historia de una escalera, que reinauguró en mayo el escenario principal del Centro Dramático Nacional. Posteriormente, un duro trabajo de documentación hará posible que el Tenorio de Zorrilla se represente, a las órdenes de Ángel Fernández Montesinos, con total fidelidad a la versión elaborada por Salvador Dalí en 1950. Por otro lado, el CDN rinde homenaje a su fundador, Marsillach, mediante la puesta en escena de una pieza suya inédita hasta ahora, Noche de Reyes sin Shakespeare, a cargo de Mercedes Lezcano, viuda del actor. Otro grande de la escena española, Fernán Gómez, se desdoblará como director y autor de Morir cuerdo y vivir loco, otra vuelta de tuerca al demente caballero salido de la pluma de Cervantes. La primera comedia de Antonio Gala, Los verdes campos del edén, y el exitoso montaje de Cartas de amor. Como un suplicio chino, el monólogo de Arrabal que protagoniza María Jesús Valdes, completan la espina dorsal de la programación. Grandes nombres y textos de calidad para reivindicar la autoría teatral en España. Decibelios desatados y rock con retraso. El esperado concierto de Linkin Park, inicialmente previsto para comienzos de verano y prorrogado a causa de una súbita enfermedad de su cantante, reunió ayer, por fin, a los fans del sexteto californiano en el Palacio de Vistalegre. Su último trabajo, Meteora, consolida la trayectoria del conjunto encabezado por el vocalista Chester Bennington. Considerados como la última revelación del rock americano a raíz de su álbum Hybrid Theory, hicieron vibrar al auditorio con la fórmula que les ha valido un triunfo casi meteórico: grunge, hip-hop, música electrónica y metal. Estafas finanacieras, mafiosos elegantes, miles de dólares y persecuciones policiales. Estos son los ingredientes de Confidence, la última película del director James Foley, que se estrenó ayer en Madrid. El Palacio de la Música tendió la alfombra roja al cineasta y su protagonista -el actor Edwards Burns, conocido por sus apariciones en Ella es única y Los hermanos McMullen- en una noche de premiére que contó con Miriam Díaz Aroca como maestra de ceremonias. Dustin Hoffman, en el papel de excentrico jefe del hampa, Andy García, interpretando al consabido agente del FBI -siempre presente en este tipo de argumentos-, y Rachel Weisz, en la piel de una timadora de altura, completan el reparto del filme. Un elenco de lujo y una trama encuadrada dentro de los tópicos del género. Dos motivos suficientes para vestir de gala la Gran Vía.