Rato pierde su aura

| RICARDO MARTÍN |

ESPAÑA

EL MERCADO DE LA CORTE

10 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

La imputación del presidente de Telefónica por supuesta información privilegiada en una operación de Bolsa nunca habría prosperado si Rato hubiera sido designado sucesor. El vicepresidente económico asiste impotente desde su nuevo domicilio en el madrileño barrio de Retiro al acoso judicial a César Alierta, uno de sus amigos y colaboradores en la gestión de empresas privatizadas. Reaparecen las filtraciones contra el dirigente más próximo a Rato en Madrid, Romero de Tejada. Rato no sólo ha perdido la carrera, también su aura. El «mono» de Aznar Los democristianos se sienten derrotados, tras la marginación de Oreja y el canto del cisne de Arenas. Ya lo dijo Miguel Ángel Rodríguez: «Esto se ha acabado, muchachos». El problema es que Aznar deja una opípara herencia y unos se van pero otros se quedan. El líder del PP vive momentos felices, como Felipe González cuando dejó el timón a Almunia: llegó ayer al Congreso y esperó sonriente, a unos pasos de Rajoy, mientras decenas de periodistas acosaban a su heredero. Apenas repararon en que Aznar estaba allí. Todavía no tiene mono . Madrid, sin proyecto Madrid es una ciudad sin proyecto, por eso los debates entre Gallardón y Trini se centran en la sustitución del scalextric de Cuatro Caminos por un túnel. Barcelona es para muchos ciudadanos del mundo el emblema de la España del siglo XXI; Valencia ha apostado por el ocio y el puerto desde 1991, y Bilbao quiere recuperar con el cristal y el diseño su pasado industrial. Madrid Olímpico es un señuelo para incrédulos y las obras públicas, tan agradecidas en la periferia, son sinónimo de zanjas y caos de tráfico en Madrid.