El presidente del Gobierno pregunta si Zapatero va a rectificar sobre Irak o si va a sacar una pancarta contra la ONU Felipe González denuncia que nadie en el PP se negó a repetir las elecciones
19 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.José María Aznar lanzó ayer durísimas críticas contra Rodríguez Zapatero durante su intervención en un mitin electoral de apoyo a Esperanza Aguirre celebrado en Alcalá de Henares. El presidente del Gobierno exigió al líder socialista que rectifique sobre la intervención de España en Irak, una vez aprobada por unanimidad -«hasta por Siria», dijo- la última resolución de Naciones Unidas. Aznar le preguntó si «ahora va a sacar una pancarta contra la ONU». «Debe rectificar, como han hecho otros», dijo en alusión a Francia, Alemania y Rusia. Pero sus invectivas no se quedaron ahí. «No hay un proyecto, tampoco hay líder, ni existe un partido, sino como poco 17, una especie de confederación de partidos. Y esto empeorará todavía». Aznar acusó también al líder socialista de «estar prometiendo los cuernos de la Luna», en alusión a la propuesta de ofrecer transporte gratuito a jóvenes y jubilados, y le exigió que «si quiere hacer una coalición, tenga la decencia de decir en qué va a consistir». «Pruebas irrefutables» Aznar emplazó a Zapatero -al que se refirió como «todavía secretario general del PSOE»- a que «pida disculpas» por haber dicho que la espantada de Tamayo y Sáez de la Asamblea de Madrid era lo más grave que había pasado en España desde el golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 y que tenía «pruebas irrefutables» de la implicación del PP. «¿Dónde están las pruebas irrefutables. No hay pruebas, lo que hay es el bochorno en sus propias filas», aseguró. En el mismo acto el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, calificó al PSOE de «partido en un proceso peligroso de disolución» y llamó a los madrileños a no votarle por su bien, para obligarle a una «refundación». La réplica socialista vino de la mano de Felipe González, que respaldó al candidato Rafael Simancas en un mitin celebrado en Aranjuez. Para el ex presidente del Gobierno, las elecciones del 25-M «nunca deberían haberse repetido» puesto que esa noche «el PP sabía que había perdido, pero no lo quisieron reconocer ni media hora después ni veinte horas después». En su discurso, González se refirió a los dos diputados tránsfugas Eduardo Tamayo y María Teresa Sáez como «personas indignas», si bien dijo que en el PP «ni siquiera se puede encontrar dos personas dignas porque ni uno solo se ha atrevido a decir: Conmigo no cuenten para repetir esas elecciones». En su opinión, el Gobierno del PP «está destruyendo la convivencia ciudadana» y está dispuesto a seguir cometiendo errores «porque nunca los reconoce».