Blanco asegura que de aquí a marzo hay tiempo suficiente para dar la vuelta a las encuestas
03 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.El PSOE está convencido de que los cuatro meses que quedan hasta la celebración de las elecciones generales son suficientes para dar la vuelta a los sondeos, que pronostican una clara victoria del PP. Para apoyar esa tesis, los socialistas se aferran a un dato que arrojan esas mismas encuestas, el descenso de la intención de voto de los populares. El secretario de Organización del PSOE, José Blanco, aseguró ayer que todas las encuestas, incluidas las del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) evidencian un «retroceso considerable» de los populares y un avance de los socialistas. Ese argumento le sirve al PSOE para asegurar que es ahora cuando empieza una «fase decisiva» que consistiría precisamente en convertir esa «voluntad de cambio» en un «voto de cambio». Blanco cifró en «más de cuatro puntos» el retroceso del PP en el último sondeo del CIS y aseguró que eso se debe a que cada vez hay más gente «descontenta» con la actuación del Gobierno. Con el objetivo de «poner en marcha la locomotora» para movilizar a los militantes, los socialistas reunieron ayer a su comité electoral y decidieron articular una estrategia de información «puerta a puerta». El objetivo es movilizar a 34.000 «agentes electorales», uno por cada sección electoral en España, que den a conocer el programa del PSOE. A mediados de enero, cuando se sepa la fecha de las elecciones, estos agentes comenzarán su trabajo y se convertirán en «la voz del partido cerca de la gente». Voto frente a abstención Blanco, que compareció en rueda de prensa tras la reunión junto al vicecoordinador del comité electoral, Alfredo Pérez Rubalcaba, explicó que la misión de estos agentes será también la de animar a los ciudadanos a votar frente al fomento de abstención que, según dijo, practica el PP. Blanco aludió también a los debates televisivos «cara a cara» y aseguró que el PSOE reclamará un duelo entre Zapatero y Rajoy «hasta el mismo día de las elecciones». Pérez Rubalcaba se refirió precisamente a Rajoy y aseguró que el debate sobre Irak demostró que «Aznar decide» y el secretario general del PP «aplaude». Afirmó que en ese debate «cada uno estuvo en su papel: Aznar en la confrontación, en la crispación y en la división de los españoles y Rajoy asintiendo». Criticó al candidato del PP por admitir que su política será de «continuismo sin complejos» y añadió que «los originales son siempre más claros que las fotocopias». Respecto a los pactos de Gobierno en Cataluña, Pérez Rubalcaba explicó que «para que las negociaciones salgan adelante lo mejor es dejar que hablen los negociadores», sin interferencias desde Madrid, e insistió en que el PSOE quiere que Pasqual Maragall gobierne en Cataluña.