Madrid, Madrid, Madrid La Fundación La Caixa dedica una exposición monográfica al ateniense Nikos Navridis
28 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.Inhalar y exhalar. Las dos fases de la respiración son, para el artista Nikos Navridis, una metáfora de la vida y la muerte. En el aliento vital, que define como «el acto inconsciente por excelencia», ha basado este ateniense nacido en 1958 su producción plástica. La sala de la Fundación La Caixa se ha adelantado a la próxima edición de Arco, que condede el protagonismo al arte griego, dedicando una muestra monográfica a las creaciones de Navridis. «El eje fundamental de mi trabajo son los espacios interiores humanos, algo que desconocemos, pero que llevamos dentro, y, a la vez, nos lleva», apuntó ayer Navridis durante la presentación de esta exposición, que permanecerá en la capital hasta el 14 de marzo. Un total de 42 fotografías y cinco videoinstalaciones reflejan el trabajo del artista durante los últimos diez años. Imágenes en blanco y negro en las que unas manos modelan un globo, figuras en látex -comprendido como «una parábola de la piel», según la comisaria de la exposición, Rosa Martínez- y un sinfín de juegos creativos, capaces de despertar la emoción evocando el fenómeno de la respiración, algo que habitualmente pasa despercibido, forman esta muestra inovadora que recoge la esencia de la obra de Navridis. ?acía 25 años que no se representaba en Madrid El castigo sin venganza, una pieza de Lope de Vega que ahora repone en el Teatro de Madrid la compañía de Adrián Daumas. Rafael Pérez Sierra ha versionado el texto, rebajando a dos horas las más de tres que duraba la puesta en escena de 1978, dirigida por Miguel Narros. Daumas reconoció ayer, durante la presentación del espectáculo, que se sintió atraído por «la ambigüedad moral y política» de este drama de honor, centrado en los conflictos entre el Duque de Ferrara, su joven mujer, llamada Casandra, y su hijo. A pesar de que Pérez Sierra ha tratado de adaptar el texto a «la sensibilidad moderna» y la escenografía es contemporánea, casi minimalista, el director de este montaje calificó de «doble riesgo» programar un clásico de tintes trágicos en una cartelera madrileña que está «en franca decadencia desde hace cuatro años», según indicó. Manuel Navarro, que encarna al protaginista de El castigo sin venganza, agradeció el «reto» que supone para cualquier actor «enfrentarse a un personaje trágico como éste, que ofrece la posibilidad de echar un pulso diario sobre el escenario». Grandes lienzos de llamativos colores y esculturas en materiales reciclados. Esos son los dos ejes principales en torno a los cuales ha desarrollado el luxemburgués Gust Grass su producción artística durante los últimos quince años, y así son las obras que expone, desde ayer, la Fundación Carlos de Amberes de la capital. La muestra recopila el trabajo de Grass desde que, hace quince años, fijó su residencia en Mallorca, y comprende una serie de siete lienzos pintados entre 1990 y 1991, La creación del Universo, que recorren la génesis bíblica, desde la separación de día y noche hasta la creación de Adán y Eva. Lo más granado de la farándula madrileña acudió a la fiesta organizada por la firma de vaqueros Levi¿s en la discoteca La Riviera. La marca, creadora de los míticos blue jeans, presentó allí la campaña publictaria de su nueva línea de pantalones de corte ancho, basada en la comodidad de estas prendas para la vida moderna. Al evento asistieron, entre otros, el cantante Ramoncín y los actores Rossy de Palma, Ernesto Alterio y Jordi Mollá.