El candidato popular compara a sus rivales con la serie «Cuéntame», pero en malo Asegura que el PP es el «único de fiar» y llama «retrógrado» al ex presidente Felipe González
08 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.Mariano Rajoy se desmelenó ayer. Su mitin de precampaña estaba previsto en principio para presentar el decálogo de intenciones del PP, pero se convirtió en un furibundo alegato contra el PSOE. El candidato popular entró por fin en el cara a cara que le demandaba Zapatero y, aprovechando la irrupción en campaña de Felipe González, mostró que también domina el arte de la invectiva política. Todo su discurso estuvo encaminado a mostrar el abismo que separa a un partido serio y fiable como el PP del caos que, en su opinión, es en la actualidad su rival. Su acta de acusaciones fue casi ilimitada: «Partido de los líos» incoherente, sin identidad ni modelo de Estado ni política económica que se presenta en «coalición con un estúpido» (en referencia a Carod-Rovira) y que «camina mirando hacia atrás». Y que, además, «se distrae en tirar piedras, poner zancadillas, hablar de federalismo asimétrico, pasear recuerdos de hace más de 60 años, disputar entre sí, quejarse de lo mal que va España, amenazarnos con gobiernos a lo balear». Un grupo político que «termina siendo devorado por aquellos a quienes pretende parecerse en cada sitio», «defiende una España a 17 velocidades» y tiene «capacidad reconocida de sembrar España de parados, de quebrar la Seguridad Social y de intentar dividir a los españoles». Este fue el retrato despiadado y ridiculizador del PSOE que Rajoy trazó ayer en una convención que reunió a más de 350 candidatos del PP a diputados y 259 a senadores. El líder popular arremetió muy duramente contra su principal adversario en las elecciones del 14-M por pactar con «los que charlan amistosamente con los terroristas» (Ezquerra Republicana de Catalunya) y presentó al PP como «el único partido con vocación nacional» y «de fiar», con «coherencia y cohesión». «A la democracia española le vendría muy bien tener dos partidos», aseguró en una descalificación radical del PSOE. El candidato del PP dijo que el PSOE «ha renunciado a todo por una foto, por cierto bastante ridícula, de su líder en un balcón del poder aunque sólo sea por un día», recordando la imagen de Zapatero -al que llamó despectivamente «el señor del balcón»- con Pasqual Maragall. «Quintaesencia del pasado» Rajoy calificó el acto celebrado el jueves pasado en el Club Siglo XXI, en el que intervinieron Rodríguez Zapatero y Felipe González, como «quintaesencia del pasado, fotografía antigua, en la que todo el mundo pasaba facturas caducadas». «Era -continuó- como la serie Cuéntame, pero en malo, porque Cuéntame es muy bueno». Una demostración de que «hay quien se alimenta del pasado, arrastra un fondo de pesimismo, es retrógrado y ni siquiera o sabe dónde nos quiere llevar», en clara alusión al ex presidente del Gobierno, que había alertado del riesgo de que se produzca un enfrentamimento territorial dentro de dos años si el PP sigue gobernando. Rajoy hizo un llamamimento a los suyos para que no caigan en las «provocaciones» de los socialistas, que aseguró crean problemas en lugar de resolverlos.