Mata a su marido por una herencia de 30 millones

José M. San Francisco VALLADOLID

ESPAÑA

ALBERTO LÓPEZ

Una mujer y su amante, los dos franceses, simularon un accidente en un carretera de Valladolid que en realidad fue un asesinato

09 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

Una mujer de 45 años y un hombre de 57 fueron detenidos como presuntos autores del asesinato del marido de ella con el fin de apropiarse de una herencia de 30 millones de euros (unos 5.000 millones de las antiguas pesetas). El suceso ocurrió en Valladolid y para esclarecer el caso ha sido necesaria la colaboración de la Guardia Civil de distintas provincias y la policía de Lyon, ciudad vinculada a la víctima y sus asesinos. El móvil del crimen fue económico: una herencia que a la postre sirvió para reavivar la investigación al comprobar que la mujer pretendía disfrutar con su amante de esta cantidad de dinero. Todo comenzó como si se tratara de un simple accidente de tráfico. El 12 de julio del 2003 una persona resultó muerta cuando se disponía a colocar el triángulo de señalización de peligro en la nacional 122. El coche se había detenido en el arcén al detectar una presunta avería mecánica en el vehículo en el que el fallecido viajaba como copiloto. Conducía su mujer. La víctima era francesa de 76 años. Al parecer, el vehículo que atropelló a este ciudadano se dio a la fuga, según la versión ofrecida en un primer momento por su esposa, D. F. L., de 45 años. La mujer explicó a los agentes de la Guardia Civil que el coche que había atropellado a su marido era un todo terreno de color gris. Pero la Guardia Civil no localizó ni en Valladolid ni en las provincias limítrofes el supuesto vehículo. Ante la extrañeza de los hechos, las fuerzas del orden establecieron contactos con la Policía Judicial de Lyón. Allí se informó de la extraordinaria situación económica del fallecido, que en su testamento legaba 30 millones de euros a su mujer. A medida que iban avanzando las investigaciones de la Guardia Civil, se descubrió que la viuda había mantenido relaciones sentimentales con otro ciudadano francés, trato que continuó después del crimen. Casa en Santa Pola Tras varias pesquisas se comprobó que la pareja tenía una vivienda en Santa Pola, y que en esta casa de Alicante vivía el amante. Después se comprobó que este hombre había estado alojado en un hotel de Zamora el mismo día del siniestro. Unidos todos los datos, se procedió el 20 de enero a la detención de la mujer, D. F. L., justo cuando pretendía emprender un viaje a Canadá. Asimismo, las autoridades francesas dictaron una orden internacional para capturar al autor de la trama. Tres días después se detuvo al amante, J. C. B. V., de 57 años, cuando regresaba de un país americano al aeropuerto de Barcelona.