Aparece en el Congo un coche robado en Barcelona

La Voz EFE | ZAMORA

ESPAÑA

Un agente de la Comisaría de Zamora del Cuerpo Nacional de Policía, que estaba destinado en misión de servicios especiales en la Embajada de España en la República Democrática del Congo, logró recuperar un vehículo todoterreno que había sido sustraído en Barcelona. Durante el servicio que prestó en la capital congoleña, Kinshasa, el agente detectó la presencia de un todoterreno marca Mitsubishi y modelo LN200, que tenía placas de matrícula europeas y era conducido por personal nativo, lo que infundió sospechas en el agente. Por este motivo, el policía se puso en contacto con la comisaría zamorana, donde le comunicaron que existía una denuncia por sustracción del vehículo y su documentación en la provincia de Barcelona, en noviembre del 2002. Según informaron ayer fuentes policiales, tras comunicar los hechos a las autoridades congoleñas a través de la Interpol, los agentes del país centroafricano lograron localizar el vehículo en la ciudad de Mbandaka, situada en plena selva ecuatorial y que dista de la capital una semana de viaje en barco por el río Congo, según las mismas fuentes. El número de bastidor del vehículo permitió determinar con exactitud que se trataba del todoterreno robado en Barcelona, por lo que las autoridades congoleñas se lo comunicaron a su propietaria. Debido al estado del vehículo y a los cuantiosos gastos de depósito y traslado del todoterreno a España, su propietaria optó, tal y como contempla la legislación de la República Democrática del Congo, por la venta del vehículo en el país en el que apareció, donde el precio del todoterreno oscila entre 5.000 y 7.000 euros. Redada en Málaga El suceso se dio a conocer ayer coincidiendo con la detención de seis personas acusadas de integrar una red internacional dedicada al tráfico de coches de lujo, armas y droga en la Costa del Sol, operación en la que también se ha intervenido gran cantidad de armamento, entre otros, un fusil Kalashnikov. Este grupo, integrado por cinco búlgaros y una rumana, actuaban como un grupo terrorista y se dedicaba al secuestro y extorsión de otros delincuentes a los que robaban drogas y otros efectos «haciéndose pasar por funcionarios de la Policía», explicó ayer en conferencia de prensa un portavoz de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil. La operación, denominada Cenachero , comenzó a mediados de 2002 cuando la Guardia Civil tuvo conocimiento del robo de numerosos vehículos de lujo que luego eran trasladados a los países del Este para su comercialización, investigaciones que se relacionaron con el asesinato de dos personas de nacionalidad búlgara en la calle Jazmín de Madrid.