Madrid, Madrid, Madrid Las fiestas del patrón de la ciudad rinden un homenaje a las vícitimas del 11 de marzo
04 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?l chotis, las chulapas y la limoná, trío esencial en toda festividad tradicional madrileña que se precie, se unirán al ballet, el rock o la zarzuela para celebrar las fiestas del patrón, San Isidro, el próximo 15 de mayo. Como es habitual en todo acto institucional desde los atentados del 11 de marzo, el programa, que comenzará el 11 de mayo con la lectura del pregón, cuyo autor todavía no se conoce, y terminarán el 16, se abrirá con un concierto de homenaje a las víctimas de la masacre a cargo de Sociedad Coral de Bilbao, una de las más antiguas y prestigiosas del país. «Queremos recordar a tantos conciudadanos desaparecidos aquel día, pero también abrazar con el espíritu a sus familiares y amigos», explicó Manuel Lagos , gerente de Actividades Culturales, durante la presentación de los actos, en la que estuvo acompañada por la edil de Las Artes, Alicia Moreno . El recital comenzará con piezas religiosas de Mozart , Rachmaninov , García Abril y Fauré, que luego darán paso a obras populares y alegres, que, según la edil, «simbolizan nuestra consternación y también la esperanza de que Madrid sabrá alzarse una vez más contra el infortunio y recuperará su natural alegría y ganas de vivir». Bonnie Tylor, Alan Parson Proyect, Chambao, Coti y Antonio Orozco son algunos de los artistas nacionales e internacionales que desfilarán por la plaza Mayor, escenario también conciertos de jazz latino y zarzuela. El público infantil tendrán su propio evento, la Fiesta del Niño, con actividades lúdicas y culturales al aire libre, que se desarrollarán en el Retiro. En Colón y en el paseo de la Castellana se celebrará +arte, escaparate de la oferta más actual de arte contemporáneo, que abarca propuestas tan novedosas como el grafitti, la videocreación o la música con electrodomésticos. Las orquestas más populares, como la Wall Big Band, Danubio y Manzanares, traerán a las Vistillas las canciones más castizas, imprescindibles en San Isidro. Mari Pepa de Chamber í y Marifé de Trian a harán lo mismo con los románticos cuplé s. Además del trofeo Villa de Madrid, los grupos emergentes contarán con Universimad, una jornada de conciertos gratuitos en el paraninfo de la Complutense, donde actuarán una selección de grupos universitarios junto a otros consagrados, Sober o Mojo Project. En el Auditorio del Conde Duque habrá un ciclo de recitales líricos, la música clásica llenará el Museo de la Ciudad, mientras que Amancio Prada y Luis Delgado presentarán sus últimos trabajos discográficios en el Planetari o. El teatro y el ballet se unirán a la celebración con la obra Las ferias de Madrid, de Lope de Veg a, en la plaza de San Andrés, y la Gala Internacional de la Danza, en el Teatro Real, donde se ofrecerá el estreno mundial de Orgía, d e Joaquín Turin a, una suite de danza española basada en cuadros costumbristas andaluces y goyescos, además de diversas composiciones de ballet clásico. Las artes visuales tendrán su espacio propio con las proyecciones de Documenta Madrid. «Se trata de combinar las tradiciones madrileñas, surgidas a veces en un Madrid muy diferente al moderno y cosmopolita de hoy, con lo que pide una ciudad libre y abierta al mundo», concluyó Alicia Moreno. ?La mirada femenina es más interesante en el cine, y no sé por qué». Con estas palabras, el director argentino Luis Puenzo -galardonado con el Oscar a la Mejor Película Extranjera por La historia oficial en 1985- resume el propósito de su última película, La puta y la ballena , una fábula protagonizada por Aitana Sánchez-Gijón , Leonardo Sbaraglia , Miguel Ángel Solá y Mercé Llorens. La película, que clausuró el pasado Festival de Cine de Málaga fuera de concurso, cuenta la historia de Vera, una mujer que perdió el paso y está varada en España. Su crisis matrimonial, el descubrimiento de un bulto en su mama, junto a la propuesta de un argentino muerto en la Guerra Civil Española precipitan su escape. «Habla de los deseos no cumplidos o postergados, de saber qué quiere ser uno y qué se queda en el camino. Muestra una crisis de lo más profundo del femenino, que hace referencia a esa sensación en la que todo parece estar bien, pero en lo más profundo se ve que todo está mal», explicó Puenzo, ayer durante la presentación.