El núcleo duro del PSOE estará formado por seis dirigentes

Ricardo Martín MADRID

ESPAÑA

JUAN LÁZARO

La dirección federal que saldrá elegida en el congreso del próximo mes de julio será paritaria, y se reducirán las secretarías ejecutivas para favorecer la coordinación con el Gobierno

24 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

La nueva dirección federal, que saldrá elegida del XXXVI Congreso del PSOE previsto para los días 2, 3 y 4 de julio, tendrá un núcleo duro, paritario, formado por seis dirigentes, que trabajarán a las órdenes de Zapatero, dentro de una comisión ejecutiva que verá reducido el número actual de sus miembros y cuyo presidente volverá a ser Manuel Chaves. Además de José Blanco, que mantendrá su papel de organizador del trabajo interno del partido, conformarán el núcleo dirigente del PSOE tres ejecutivos que ya forman parte del equipo de Zapatero: Carmen Chacón, Álvaro Cuesta y Trinidad Jiménez, a los que se unirán Alfonso Perales y Elena Valenciano. La reducción del número de secretarías ejecutivas permitirá -según fuentes del PSOE- agrupar competencias que hoy se encuentran dispersas y favorecer la coordinación entre los miembros del Gobierno, el Grupo Parlamentario y la sede de Ferraz. Al no existir incompatibilidad reglamentaria para ser miembro de la ejecutiva federal y desempeñar puestos en las administraciones, no se descarta que ministros y altos cargos del Gobierno formen también parte de la nueva dirección que elegirán los delegados al XXXVI Congreso. El propósito de reforzar el núcleo dirigente de la Ejecutiva no será incompatible, al contrario, con el impulso que pretende dar el secretario general socialista al órgano territorial del que forman parte los dirigentes regionales del PSOE, que tendrá un papel más activo en la toma de decisiones que corresponda adoptar al partido. Aunque el interés del próximo congreso del PSOE se centrará en la composición de la dirección federal, los siguientes cuatro años se consideran vitales para lograr una implantación organizativa similar a la existente en regiones como Andalucía o Cataluña, de la que carecen, según quedó de manifiesto en las elecciones europeas, la mayoría de las organizaciones territoriales socialistas. Fuentes de la organización del Congreso informaron a este periódico de que «lo importante es hacer más que pensar, teniendo en cuenta que la actualización del ideario socialista, en la que ha trabajado la Ejecutiva en los últimos años, se ha plasmado en el programa electoral que ahora toca poner en práctica desde la responsabilidad de Gobierno». En la Ejecutiva del PSOE se considera que la preparación del programa de Gobierno, con una participación de cientos de militantes y simpatizantes, puede equipararse al esfuerzo del Programa 2000, que coordinó en aquellos años el vicesecretario general del PSOE, Alfonso Guerra: «No se trata tanto de generar debates -añaden las mismas fuentes- como de seguir cambiando el partido en el día a día para que seamos capaces de escuchar a la sociedad, y ahora que hay tranquilidad dentro es el mejor momento para trabajar fuera». Gracias a la estrategia que le tocará impulsar a José Blanco desde la secretario de Organización, el PSOE piensa recuperar algunos gobiernos autónomos que en estos momentos detenta el PP; teniendo en cuenta, además, que dentro de unos meses se convocarán elecciones en Galicia y País Vasco. El PSOE no quiere perderse -concluyen las mismas fuentes- en temas esencialistas o de reparto de poder interno, los famosos equilibrios . Tratando de emular a la eficaz organización del PP, el PSOE que salga del XXXVI Congreso buscará el arraigo social y tener siempre a punto su aparato electoral en un escenario político en que las convocatorias electorales se suceden periódicamente.