Madrid, Madrid, Madrid El escritor Raúl Guerra Garrido presenta una novela centrada en la arteria madrileña
29 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.La Gran Vía es New York (Alianza Editorial ) es una novela que nos presenta una ciudad fascinante, extremadamente fotogénica y terriblemente incómoda y caótica. Esa ciudad no podía ser otra que la capital de España. El galardonado con un Premio Nadal Raúl Guerra Garrido nos ofrece, a través de 96 relatos, un «juego de espejos y falsas y experiencias» en el que tiene cabida todas las texturas humanas, desde el glamour de Ava Gadner y Samuel Bronston, protagonistas de los años 40 y 50 ( los de mayor esplendor), el pintor Antonio López o los más actuales personajes de tribus urbanas y gente anónima que vive en sus calles. En la novela aparecen también muchos puntos emblemáticos de la Gran Vía: el Museo Chicote, el oratorio de Caballero de Gracia, la Casa del Libro, los cines de estreno, la antigua Asociación de la Prensa o locales de alterne; desde el Ave Fénix que la preside majestuoso a los locales de comida rápida. El autor de Lectura insólita del capital destacó que el título de la obra hace referencia a una frase de Ilya Ehrenburg en la novela España, república de trabajadores. El director de El día de la bestia, fanático confeso de las películas de serie B (Mirindas asesinas es uno de sus referentes) se ha pasado al teatro. El irreverente cineasta, que cosechó el éxito de público y crítica con La Comunidad, dice haberse quedado enganchado con la magia del aplauso en directo. «En el teatro cada representación es diferente, y la sensación que provoca es brutal», dijo ayer durante la presentación de la obra Dos hombres sin destino. El montaje, que se estrenará el próximo día 7 en el Teatro Arlequín, oscila entre la vanguardia y el humor a través de la historia de dos amigos que ven pasar la vida de manera absurda a través de la televisión. La confrontación entre ambos llega cuando uno de ellos decide liarse la manta a la cabeza y plantarle cara al mundo, provocando la envidia de su antiguo compañero. El tercer acto coincide, como en El día de la bestia, con el fin del mundo. El equipo está formado por profesionales del mundo audiovisual: el propio de la Iglesia se hace cargo de la producción, y Pepón Montero de la dirección, autor también del texto junto a Juan Maidagán. Entre los actores destaca Manuel Tallafé, Enrique Martínez y Sancho Gracia (voz en off). Esta noche se celebra en el Teatro Real una gala lírica que tiene como protagonista a alguien muy especial. Madrileña Bonita es un homenaje a la mujer madrileña que pondrá en escena diversos temas de zarzuela en los que se retrata la figura femenina, un tema recurrente en la lírica española desde 1856 hasta 1956. Durante la representación se proyectarán imágenes de las intérpretes que estrenaron algunas de las zarzuelas más famosas, que irán acompañadas de fotografías del Madrid de entonces. El narrador, interpretado por el actor Fernando Guillén, será el encargado de relatar las crónicas y críticas de cada momento lírico. La reputada mezzosoprano María José Montiel será la estrella del espectáculo, e interpretará romanzas tan conocidas como El Barberillo de Lavapiés o Doña Francisquita. Estará compañada por la Orquesta Filarmónica.